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miércoles, 10 de noviembre de 2021
Cada 2do. Sábado del mes
sábado, 23 de noviembre de 2013
Paquete Cristiano de Primeros Auxilios
por Andrew Wommack
Imagina lo que hubiera sido el ser como uno de los discípulos de Jesús al final. Ellos lo vieron cuando fue arrestado, golpeado y crucificado. Todas sus esperanzas y sueños tenían sus raíces en El, y luego Él estaba muerto y aparentemente derrotado.
La confusión, el dolor y pesar de sólo eso probablemente fue insoportable, pero entonces vinieron los pensamientos: Hemos hecho tales sacrificios, dejando familia y trabajo, arriesgando todo en la creencia de que Jesús era el Mesías. ¿Podría haber sido todo en vano? ¿Cuánto transcurrirá para que ellos vengan por nosotros? Eso es estrés y presión real.
Pienso en el testimonio de Alan y Debbie Moore que algunos de ustedes han leído. Debbie encontró a Alan tendido en el piso sin respuesta. Llamó a la ambulancia pero se rehusó entrar en pánico. Ella fue capaz de dominar sus emociones enfrente de negativos reportes médicos y mantenerse en fe para la sanación de Alan de una embolia. Ella estaba tan calmada que el neurólogo la acusó de no tomarlo a él seriamente.
“Un tercio de su cerebro está dañado permanentemente” dijeron los doctores. “Su lado izquierdo está paralizado. El nunca más va a tragar o a hablar y requerirá un tubo en el estómago por el resto de su vida” Sin embargo, sólo nueve días después, Alan caminó sin ayuda fuera del hospital y regresó a su trabajo. Un segundo reporte médico todavía mostraba daño “permanente” en el cerebro de Alan, pero él permanece inafectado por la embolia. Alan es un milagro andante, y creo que él está vivo hoy porque Debbie comprendió que el paso uno de los primeros auxilios Cristianos es no apanicarse y “no permitir que se turbara su corazón.”
Puedes controlar tus emociones y puedes controlar tus sentimientos. Puedes controlar el tener o no depresión y si estás animado o desanimado. Jesús no hubiera dicho “no permitas que se turbe tu corazón” si eso no fuera posible. Sería injusto decirte que hicieras algo que no puedes hacer. El hecho de que Él te lo haya dicho significa que tienes tanto la capacidad como el poder de hacerlo.
En la 1ª de Samuel 30:6 leemos que David tomo la decisión de animarse a sí mismo en el Señor mientras estaba en medio de una gran crisis y enfrentando severas consecuencias.
David pidió el efod, que es el equivalente al Antiguo Testamento de la Biblia. El pidió La Palabra, él buscó a Dios, él se reincorporó y animó a sí mismo. Si no lo hubiera hecho, creo que los hombres lo habrían matado. Pero dado que él se animó a sí mismo, su visión se realizó en las siguientes cuarenta y ocho horas: él se convirtió en rey. Lo que el diablo hizo por maldad, Dios lo tornó bueno.
La gente se acerca para orar todo el tiempo en mis reuniones. Muchos creen que sus problemas son únicos y generalmente comienzan describiendo lo malas y terribles que son sus situaciones. Lo que muchos están buscando es empatía y mi simpatía, pero yo no voy ahí con ellos. Y no es porque no tenga compasión. De hecho, tengo suficiente compasión para decirles “Supéralo y creéle a Dios”.
Les digo, hermanos y hermanas, se están quedando cortos. Muchos de ustedes creen que dado que son humanos es normal una respuesta temerosa y paralizante ante una crisis. La verdad es que tu no eres sólo humano, tienes al Santo Espíritu de Dios viviendo dentro de ti y por ende tu puedes prevenir a tu corazón de ser acongojado.
Desde su liberación hace 20 años, ha iniciado más de 200,000 pequeñas iglesias de casa. Más de diez millones de personas han sido alcanzados con el Evangelio a causa de su compromiso. Por razones de seguridad la mayoría de la gente en estas iglesias no sabe quién es él. Él tiene muy poco dinero y el mundo nunca sabrá de su sacrificio. Yo tampoco puedo decirte su nombre porque el gobierno lo está buscando.
Hablar con gente como él, hace que los problemas que enfrentamos aquí en Occidente palidezcan en comparación.
El diablo como león rugiente anda rondando buscando a quién devorar. (1ª Pedro 5:8). Si tú nunca te tropiezas con él en esta vida quizá sea porque van en la misma dirección. Pero cuando te das la vuelta y comienzas a nadar siguiendo el plan de Dios para tu vida, vas a encontrar cierta resistencia y necesitarás saber no permitir que tu corazón se aflija.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
La realidad de quién somos en Cristo. Efesios 1 parte 1 de 3
http://www.ustream.tv/channel/mexico-reallovefellowship
This is the link for my first live broadcast, going out today at 8.00 am Mexican time, 2.00 pm English time. It is on the practicalities of living the gospel from the letter of Ephesians 1.
God bless
Este es el link para mi primer transmisión grabada, saldrá hoy a las 8:00 a.m. hora de México, 2:00p.m. hora de Inglaterra. Es acerca de las cuestiones prácticas de vivir el evangelio desde la carta de los Efesios 1.
Dios los bendiga
Lo pueden ver grabado.
Saldra cada semana (o a la mejor todos los dias) a las 2 de la tarde en vivo.
Tambien saldra en facebook.
Besos a todos
domingo, 18 de abril de 2010
Conocimiento Por Revelación
Escrito por Andrew Wommack
Hoy en día una de las cosas que más se requiere en el cuerpo de Cristo es el conocimiento por revelación de la Palabra de Dios.
Para comprender qué es el conocimiento por revelación y cómo puedes ponerlo a funcionar en tu vida tienes al menos que saber lo básico acerca de tu espíritu, alma y cuerpo. Tu espíritu es la parte de ti que fue cambiado en la salvación. La Segunda de Corintios 5:17 dice “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." Tu cuerpo y tu alma no se volvieron totalmente nuevos. Sólo pueden cambiarse y renovarse conforme creces en el Señor, pero ese es un proceso continuo. La única parte de ti que fue completamente cambiada en la salvación fue tu ser interior o espíritu.
Este espíritu nacido-de-nuevo es/está renovado en conocimiento a la imagen de Aquel que lo creó (Col. 3:10). La Primera de Corintios 2:16 dice: “Mas nosotros tenemos la mente de Cristo,” y la 1a. de Juan 2:20 dice " Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.” Estas escrituras nos muestran como nuestro ser spiritual está completo en Jesús. (Col. 2:10). Nosotros sabemos todas las cosas.
Pero aún cuando esto es verdad en tu espíritu, este conocimiento no redituará en tu parte física y tu parte de alma sino hasta que lo liberes mediante la renovación de tu mente. Romanos 12:2 dice " No os conforméis con este mundo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál es la buena, aceptable y perfecta, voluntad de Dios." Nuestras mentes son -de hecho- el campo de batalla. Nuestro espíritu está completo (Efesios 4:24, Col. 2:10), y nuestros cuerpos harán lo que se les diga, pero nuestra parte de alma (misma que incluye nuestro intelecto) tiene la responsabilidad de elegir o de ejercer nuestro libre albedrío. Entonces en ese sentido, el alma de una persona es el amo sobre toda la persona. Para el hombre nacido-de-nuevo, el espíritu es la fuerza generadora o conductora de vida, pero el alma tiene la-última-palabra a causa del libre albedrío. Dios no violará nuestro libre albedrío excepto en el juicio final. Por lo tanto es necesario que consigamos que esta “mente de Cristo” (que todos hemos recibido en nuestro ser spiritual) funcione en nuestra mente del alma para que podamos tomar las elecciones correctas. Esto se realiza mediante el estudio de la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es la sabiduría de Dios (Lucas 11:49), escrita para que nuestro hombre de alma pueda leerla y comprenderla. Pero la 2ª.Corintios 3:6 nos muestra que el mero conocimiento de la Palabra de Dios no es suficiente. Debemos tener el entendimiento espiritual porque la Palabra de Dios es espíritu y es vida. (Juan 6:63)
Cuando el conocimiento de la Palabra de Dios entra a nuestra mente de alma mediante estudiarla o escucharla, nuestro espíritu testifica con la verdad e imparte sabiduría, que es la habilidad de aplicar el conocimiento. Esto entonces se convierte en conocimiento por revelación, no sólo hechos acerca de Dios (con los que podrías programar a una computadora), sino el conocimiento de Dios que divinamente se ha acelerado en nosotros por Dios a través de nuestro espíritu renacido.
Esto explica por qué la Palabra de Dios parece funcionar para algunas personas y no para otras. En la superficie podría aparentar que todos conocemos la Palabra, pero en verdad, sólo aquellos que han vencido tienen la Palabra de Dios hecha viva en su interior mediante el conocimiento por revelación. ¡La Palabra de Dios funciona! Y si tenemos en nuestros corazones la verdadera revelación de la Palabra de Dios, venceremos al mundo.
¿Cómo recibimos la Palabra de Dios para que se haga viva y poderosa en nuestras vidas tal como lo menciona Hebreos 4:12? Una manera importante es a través de meditar la Palabra de Dios. Muy a menudo, tenemos tanta hambre de aprender la Palabra de Dios que no nos tomamos el tiempo suficiente para permitir que la mente de Cristo en nuestro ser espiritual nos de una revelación completa del poder que está en esas palabras. Hubo un tiempo en mi vida en el que estaba tan ocupado leyendo cada libro y yendo a escuchar a cada predicador que el Señor me dijo que parara todo eso y que hiciera que la verdad que El me había dicho fuera una realidad en mi vida. No estoy diciendo que deberíamos dejar de llenarnos a nosotros mismos con el conocimiento de la Palabra, pero necesitamos darnos cuenta que sólo la Palabra que se ha mezclado con fe (que proviene de nuestro ser espiritual, Rom. 10:10) redituará para nosotros (Heb. 4:2). Estaríamos mejor con tan solo una pequeña cantidad de la Palabra en nosotros si ésta fuera una verdadera revelación de Dios para nosotros, que si tenemos enormes cantidades de la Escritura sólo con conocimiento carnal. Los primeros discípulos comprobaron esto porque en comparación con la Palabra de Dios completa que tenemos hoy día, ellos no tuvieron la mayoría de las escrituras del Nuevo Testamento. Las escrituras del Antiguo Testamento no estaban fácilmente disponibles para ellos y sin embargo ellos aún así transformaron su mundo presente.
Este conocimiento por revelación es lo que ha estado haciendo falta en la presentación de la Palabra de Dios del ámbito religioso. Los predicadores carnales han estado dando conocimiento carnal a gente carnal y por ende el verdadero poder de la Palabra de Dios no ha sido liberado. Pero en estos últimos días, el conocimiento por revelación de Dios está comenzando a fluir entre Su gente más que nunca antes. Los creyentes no están respondiendo a los títulos que anteceden o proceden al nombre de una persona, sino más bien al poder de la Palabra de Dios, independientemente del recipiente del que proviene, “Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder” (1ª. Cor. 4:20). Tu puedes tener este conocimiento por revelación, porque Dios ya te dio la “mente de Cristo” (1ª Cor. 2:16).
Andrew Wommack
domingo, 4 de abril de 2010
Viviendo en el Equilibrio de Gracia y Fe
Escrito por Andrew Wommack
En nuestros Seminarios Gospel Truth, siempre me doy un tiempo antes de las sesiones para hablar con amigos y socios. Una de las preguntas más frecuentes que me inquieren es “¿Que es lo que necesito hacer para recibir las bendiciones de Dios?” Esta pregunta generalmente viene acompañada de su explicación “He estado orando, leyendo mi Biblia, yendo a la Iglesia, pagando mis diezmos y sin embargo no me siento capaz de hacer que mis oraciones sean contestadas.”
En aquella pregunta y explicación yace la raíz del problema: Ellos han caído en la trampa de vincular la repuesta de Dios a su desempeño. Ellos no han comprendido apropiadamente el equilibrio entre la gracia y la fe y la relación entre ambos.
Por definición, la palabra gracia significa favor inmerecido, no ganado. Por lo tanto, la buena noticia es que la gracia no tiene nada que ver contigo. La gracia existió antes que tú llegaras a ser. Otra forma de decirlo es que, la gracia es la parte de Dios. La fe es definida como la respuesta positiva a lo que Dios ya ha provisto por gracia. En otras palabras, la fe es tu respuesta positiva a la gracia de Dios, o que la fe sólo se apropia de lo que Dios ya te ha provisto. Por lo tanto, la fe es tu parte.
La gracia y la fe funcionan juntas y deben estar en equilibrio. Efesios 2:8-9 dice:
"Porque por gracia soy salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe"
Algunas veces leemos un pasaje de la Escritura que es tan familiar, que no nos detenemos a pensar acerca de lo que realmente está diciendo. En este versículo, una profunda verdad es declarada. Dice que somos salvados por la gracia mediante la fe, no una o la otra. Piénsalo de esta forma –la gracia es lo que Dios hace; la fe es lo que nosotros hacemos. Se requiere de ambos funcionando conjuntamente para recibir la salvación.
La salvación no depende solamente de la gracia. Si así fuera, todos estarían salvados y yendo al cielo, dado que la gracia de Dios es la misma para todos (Tito 2:11). El ya compró el regalo de la salvación para todos a través de Jesús. Es por la fe que una persona recibe lo que fue hecho hace 2,000 años.
La mayoría de nosotros creemos que para ser salvados, necesitamos pedirle a Dios que nos perdone por nuestros pecados. Pero eso no es lo que la Biblia enseña. En la 1ª. Juan 2:2 declara que Jesús fue el atoning sacrificio por nuestros pecados y no sólo por los nuestros, sino también por todos los pecados de todo el mundo. Jesús no solamente murió por aquellos que El conoció y que lo aceptaron a El, El murió por cada pecador que alguna vez ha vivido en esta tierra. Y Él murió antes de que tu ó yo hubiésemos cometido un solo pecado.
Esta es una verdad radical que hará que me saquen a patadas de la mayoría de las iglesias: ¡El pecado no tiene nada que ver con Dios! El señor no está esperando a que nosotros le pidamos a El perdón por nuestros pecados. Los pecados de todo el mundo –pasados, presentes, y futuros- ya han sido perdonados. Incluso ¡la gracia le fue extendida a un hombre como Adolfo Hitler! Jesús amó a Hitler y pagó por sus pecados tal y como El lo hizo por ti y por mí. Dios no hace distingos de las personas (Romanos 2:11).
Dios ya hizo Su parte, ahora depende de ti recibir la verdad por fe y hacerla una realidad en tu vida. ¡Amén!
Juan 1:29 declara:
“He aquí, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Nueva Versión Internacional).
En Juan 16:8-9, Jesús dijo:
“Y cuando el venga, el reprobará el mundo de pecado, de justicia y de juicio: de pecado, porque ellos no creyeron en mí.”
La iglesia a menudo malinterpreta esta escritura y predica que el Espíritu Santo está aquí para convencerte de todos tus pecados. Esto no es para lo que el Espíritu Santo está aquí. El está aquí para convencenrte del sólo pecado de no recibir a Jesús como tu salvador. La única convicción es la de creer en Jesucristo.
La gente no va al infierno por cometer adulterio, robar o incluso asesinar. Esos, como todos los pecados, ya fueron pagados. Esto es lo que la Biblia dice en Juan 16:8-9 –el único pecado que va a mandar a la gente al infierno es la de rechazar a Jesucristo como su salvador personal. ¡Así que deja de ampliar el pecado en tu vida!
El mensaje que la mayoría de la iglesia está predicando hace que nos volvamos conscientes del pecado en lugar de conscientes de su justicia divina (Rom. 3:19-20) También ocasiona que vinculemos nuestro desempeño con todas las otras bendiciones de Dios.
La gracia de Dios ya ha provisto no sólo para la salvación sino también para toda necesidad de tu vida. Esa provisión no depende de si lees la Biblia lo suficiente, oras lo suficiente, vas a la iglesia o incluso si pagas tus diezmo. Antes de que tu alguna vez tengas una necesidad financiera, Dios creó la provisión. Antes de que enfermaras, Dios, a través de la gracia, proveyó sanidad (1ª. Pedro 2:25) Antes de que te desanimaras, Dios te bendijo con todas las bendiciones espirituales (Efesios 1:3) Dios anticipó toda necesidad que tu alguna vez puedas tener y ha cubierto esas necesidades a través de Jesús antes de que existieras. Eso es gracia.
Jesús no ha salvado, sanado, liberado o prosperado a una sola persona en los últimos 2,000 años. Lo que Dios ha provisto por gracia hace 2,000 años ahora se vuelve realidad cuando se combina con la fe. La fe se apropia de lo que Dios ya ha provisto. La fe no mueve a Dios, El no es el que está atorado. La fe no hace que Dios haga algo. La fe y la gracia funcionan juntas y nuestra parte es aceptar lo que Dios ya ha hecho. La gracia debe ser equilibrada con la fe.
Muchos Cristianos creen que Dios se mueve soberanamente como al El le place cuando a El le place. Esto es porque la religión les enseña que Dios controla todo y que nada puede ocurrir sin Su permiso. Sin embargo, esto no es cierto, no todo depende de Dios. Tengo una enseñanza intitulada “La Autoridad del Creyente” que explica esto más en detalle.
Por ejemplo, cuando mi padre falleció, se me dijo que Dios lo necesitaba en el cielo más de lo que yo lo necesitaba aquí. Con doce años yo sabía más que eso. ¿Para qué Dios necesitaría a mi papá en el cielo? Dios no mató a mi papá. Eso no es lo que la Palabra de Dios enseña. La escritura deja muy claro que Jesús vino a destruir los trabajos del diablo (Heb. 2:14 y 1ª. Juan 3:8). Satanás es el que anda por ahí buscando a quién puede devorar (1ª. Pedro 3:8) Satanás es el que viene a robar, matar y destruir (Juan 10:10).
Dios está siendo mal representado. Si El fuera culpable de todas las cosas por las que lo culpamos a Él, no habría en la faz de esta tierra una nación civilizada que no lo condene a El por crímenes contra la humanidad. Creo que la peor idea del cuerpo de Cristo es la idea de que Dios causa o permite el mal en alguna forma para que crezcamos espiritualmente. Rinde a la gente pasiva y les quita la esperanza.
Si tu realmente crees que Dios controla todo ¿qué caso tiene el hacer algo? Después de todo, todo depende de Dios. Si tu crees que Dios está tratando de enseñarte algo a través de la enfermedad o la pobreza ¿por qué ver a un médico o buscar empleo? ¿Por qué no sufrir todo lo que puedas y realmente aprender la lección? O sea ¿qué tan tonto puedes ser y aún respirar?
Esta es una doctrina terrible hermanas y hermanos. La Biblia dice que en los últimos días la gente llamará mal al bien y bien al mal (Is. 5:20). Hay denonimaciones que hoy día enseñan que cuando tu te enfermas o tienes problemas financieros, Dios lo está causando para que Él pueda enseñarte algo o para hacerte humilde. Este es un ejemplo de llamar el bien al mal.
Dios no es responsable por matar bebés, por la violación, la violencia, la pobreza o la enfermedad. Satanás es el autor del mal, y la Biblia claramente declara que estamos para resistir al Enemigo (Santiago 4:7). Resistir significa activamente pelear contra algo. Si no estamos peleando contra la enfermedad, por ejemplo, entonces nos estamos sometiendo a ella. Ocasionalmente decirle a Satanás “Por favor déjannos solos” no es resistir al diablo. Necesitamos enojarnos con el diablo, y no nos enojaremos si creemos que Dios es quien está causando o permitiendo el problema.
La voluntad de Dios no ocurrirá automáticamente. Jesús dijo que no todos serán salvados (Mateo 7:13) sin embargo la Escritura dice que es la voluntad de Dios que ninguno perezca (2ª. Pedro 3:9). Dios ha provisto la salvación, sanidad, provisión financiera y todo lo que necesitamos. Pero si nosotros no respondemos en fe a lo que El ha provisto por gracia, no recibiremos.
La voluntad de Dios es que todos estén sanados. Hechos 10:38 dice que Jesús andaba por ahí haciendo el bien y sanando a todos los que eran oprimidos por el demonio, y llamó a lo que El hizo “el bien”. Y en la 1ª. Pedro 2:24 nos dice que nosotros fuimos sanados por Sus heridas, sin embargo la mayoría de nosotros todavía no recibimos Su sanación en nuestras vidas.
No es la verdad la que te hace libre: es la verdad que tu conoces la que te hará libre (Juan 8:32). Y la verdad es que necesitas poner tu fe en lo que Dios ya ha hecho, no en lo que tú haces. Dios, por Su gracia, ya ha provisto sanación, prosperidad, perdón de los pecados y mucho más. Sin embargo, debe ser apropiada por fe.
Dios ha hecho Su parte al dar a Su Hijo, Jesús. Su gracia ha provisto todo a través del sacrificio de Jesús. Esto es demasiado bueno para ser verdad porque no hay absolutamente nada que nosotros podamos hacer para ganárnosla y nada que podamos hacer para perderla. Nuestra parte es simple: Respondemos a Su gracia por fe y nos apropiamos de lo ya ha sido alcanzado.
Ten simple como suena, la mayoría de los Cristianos no comprenden este concepto. Asegúrate que no sea tu caso. Esto es fundamental en tu relación con Dios y en la razón por la que no estás viendo tus oraciones contestadas. Para ayudar, acabo de lanzar mi nuevo libro “Viviendo en el Equilibrio de Gracia y Fe”. También disponible en formatos CD y DVD.
No confundas este con mi primer libro, escrito en 1987, intitulado “Gracia y Fe”. Esta fue una versión corta de lo que ahora ha evolucionado a una enseñanza más completa “Viviendo en el Balance de Gracia y Fe”. Creo que este mensaje está en corazón del Evangelio y es el corazón del mensaje que Dios me ha dado para ayudar a transformar al mundo. Por ello, estoy lanzando este nuevo libro en su versión de pasta dura.
Muchos enfatizan en la gracia y otros enfatizan la fe. Pero muy pocos enfatizan el balance entre gracia y fe. Es como sodio y cloro: tomados individualmente, ambos son venenos y pueden matarte. Cuando se mezclan, se convierten en sal que tu requieres para vivir. La gracia sin tu respuesta positiva de fe no te salvará. Y la fe que no es una respuesta a la gracia de Dios te llevará a condenación. Pero, pon tu fe en lo que Dios ya ha hecho por ti y tendrás la victoria que vence al mundo (1ª. Juan 5:4).
lunes, 15 de marzo de 2010
Controlando Tus Emociones
Por Andrew Wommack
La Biblia nos enseña que nuestros pensamientos son el factor determinante que controla nuestras acciones. Proverbios 23:7 dice: “Porque tal como es su pensamiento en su corazón, así es el.” Romanos 8:6 dice, “Porque ocuparse de la carne es muerte, pero ocuparse del espíritu es vida y paz”. Identifica que la mente carnal no solamente tiende hacia la muerte –¡es la muerte!
Nadie puede consistentemente desempeñarse diferente de cómo piensa, por ende no podemos cambiar nuestras acciones sin cambiar nuestro pensar. No es sólo lo que pensamos lo que tenemos que cambiar, sino también nuestro proceso de pensamiento. Nuestras emociones están vinculadas directamente a la manera como pensamos.
Todas las personas tienen internamente una percepción o una imagen de cómo son. Esta imagen no necesariamente está basada en hechos, sino en sentimientos. Una experiencia negativa puede distorsionar de por vida la percepción que una persona tiene de sí mismo.
Por ejemplo, algunas personas que son bellas pueden pensarse a sí mismas como feas o indeseables debido a las palabras bruscas que les dijeron cuando niños. Algunos de los que tienen grandes éxitos todavía se ven a sí mismos como fracasos, lo que se convierte en una profecía auto cumplida.
Hasta cierto grado, la psicología ha diagnosticado este problema correctamente. Los psicólogos usan terminología tal como “autoestima” o “identidad” cuando se relacionen con estas verdades; sin embargo, la sabiduría secular de hoy es completamente inadecuada para ayudar a una persona a que cambie su auto imagen interior.
En primer lugar, la mayoría de la gente tiende a culpar a alguien más de su mala auto estima o mala autoimagen. Se ha vuelto tan popular el culpar a otros de todo lo negativo que ocurre en nuestras vidas. La gente generalmente dice “Provengo de una familia disfuncional.” “Mis problemas vinieron dado de que soy parte de una minoría,” “Es esa mujer que tú me diste” (Gen.3:12). ¡Otras personas no son nuestro problema!
Todos nosotros hemos tenido experiencias negativas. La opción es nuestra si nos queremos convertir en amargos o amados como resultado de ellas. Por cada persona que adjudica algún comportamiento disfuncional a una experiencia traumática en su vida, hay otros a quienes les ocurrieron cosas similares o peores y sin embargo ellos se sobrepusieron a sus circunstancias. ¿Por qué? Porque los problemas no dictaminan el fracaso, nosotros tenemos una opción.
Deuteronomio 30:19 dice, “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia.” Dios Todopoderoso nos dio la opción. Dios no hace la elección por nosotros y Satanás no puede tomarla por nosotros. Nosotros tenemos el privilegio y la responsabilidad de elegir bendición o maldición.
Echar la culpa a otros es negar el verdadero problema, impidiéndonos encontrar una solución. Si otras personas son mi problema, estoy en problemas porque Dios no me dio la habilidad de controlar a los demás. El diablo siempre va a enviar a alguien que se cruce en el camino y que sepa cómo detonarme el botón.
Si el problema está dentro de mí, entonces hay esperanza porque a través de Cristo, yo puedo cambiar. Esto es libertad. Independientemente de lo que otras personas hagan, yo puedo prosperar a través de Cristo.
Luego de que la psicología intenta colocar la culpa de tus problemas en alguien más, ellos tratan de sostener tu autoestima mediante haciendo que pongas foco a las cosas positivas dentro de ti y minimizando los atributos negativos. Eso no es lo que la Biblia enseña. Jesús dijo “Porque separados de mi nada podéis hacer” (Juan 15:5)
“ Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame” (Marcos 8:34). Pablo dijo, “Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para confundir a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para confundir a las cosas poderosas; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es”(1a Cor. 1:27-28).
La Biblia enseña que debe haber un fin para la autoestima antes que el verdadero servicio pueda empezar. Los Cristianos no debiesen probar y almacenar los débiles atributos positivos de sus personalidades. Eso es como tratar de detener el sangrado de un brazo amputado con una Bandita, eso no funcionará mucho tiempo.
Independientemente de lo exitosos o talentosos que seamos por nosotros mismos, eventualmente fallaremos. Aun si nada ocurre, algún día nos hacemos viejos y no seremos tan productivos como antes. Si nuestra autoestima está enraizada en nuestros logros, entonces ultimadamente fallará. Toda la seguridad que hemos fundado en nosotros mismos entonces se desmoronará a nuestro alrededor.
Los Cristianos debieran tener Cristo-estima. Tal y como el Apóstol Pablo dijo, “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Gal.2:20).
El secreto para una vida Cristina victoriosa no se base la auto mejora, sino en la auto-renuncia de tal forma que Cristo pueda vivir a través de nosotros.
Esto no significa que Dios quiera que tengamos una mala imagen de nosotros mismos. Sólo depende de cuál “si mismo” estemos hablando. Lo ves, cada creyente nacido de nuevo se ha vuelto una nueva persona en Cristo (2 Cor. 5:17). (Efe. 4:22-24).
El viejo hombre es corrupto y en su mejor forma es incapaz de vivir la vida Cristiana. Este es el “si mismo” del que la mayoría de la gente quieren parchar y sentirse bien con él. ¡Ríndete! Tenemos que tener tiempo para morir a la vida de este viejo si mismo con todo lo bueno y lo malo; y encontrar una nueva identidad en Cristo.
¡El nuevo hombre es exactamente como Jesús es (1ª. Cor. 6:17)! Así es. Somos una totalmente nueva persona en Cristo. Tenemos todo lo que Jesús tiene, en nuestros espíritus (1ª. Juan 4:17). Tenemos una identidad totalmente nueva en Cristo. Entonces ¿por qué querríamos arreglar el viejo mi mismo en lugar de simplemente vivir el nuestro nuevo ser”.
Si nosotros permitimos que el nuevo hombre nos domine, caminaremos en poder y victoria en toda área de nuestras vidas.
¿Cómo puedes distinguir si tus pensamientos y emociones provienen del nuevo ser nacido de nuevo, o del viejo ser carnal? La Palabra de Dios es la clave. Jesús dice en Juan 6:63, “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida." Cualquier pensamiento o emoción que concuerda con lo que la Palabra de Dios dice acerca de ti proviene del hombre nuevo. Cualquier pensamiento o emoción que viola la Palabra de Dios es de tu viejo ser o del diablo.
Si estás enojado con alguien, estás en la carne (el viejo ser). Sólo arrepiéntete y regresa al ser espiritual ( el hombre nuevo) donde tienes amor, gozo y paz (Gál. 5:22). Si tienes miedo, estás en la carne “porque Dios no nos ha dado el espíritu de miedo, sino el del poder y el del amor, y el del sonido de una mente” (2ª. Tim 1:7). En lugar de ir a Dios y pedirle que El remueva el miedo, simplemente salte del ser carnal e intérnate en el espíritu donde no hay miedo (1ª Juan 4:18).
Esto es tan simple que necesitarías que alguien te ayudara a no comprenderlo. El problema es que hemos tenido mucha ayuda para no comprender estas simples verdades bíblicas, pero nosotros tenemos una solución.
sábado, 27 de febrero de 2010
Las Cuatro Claves Para Seguir Lleno de Dios
escrito por Andrew Wommack
La mayoría de la gente tiene el concepto de que las cosas que Dios hace en sus vidas son breves. Inclusive he escuchado esto expresado como si nosotros fuésemos vasijas agujereadas que necesitamos rellenados frecuentes del Espíritu Santo, sanación o lo que sea. Ahora no me malinterpreten; la experiencia de la mayoría de la gente es que lo que Dios hace en sus vidas disminuye con el tiempo. Te lo garantizo. Más aún, hay ejemplos en la escritura acerca de gente que fueron llenados con el Espíritu Santo más de una vez (Hechos 4:31), pero no tiene que ser así. El argumento de Pablo en Romanos 11:29 deja una impresión diferente. El versículo dice:
"Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.”
Pablo está diciendo que las cosas que Dios nos da no son temporales. El no las quita. El no cambia. (Mal. 3:6). El es el mismo hacia nosotros en todos los tiempos (Heb. 13:8). Somos nosotros los que cambiamos.
Este es un cambio mayor de paradigma en nuestro pensamiento. Si tu no estás sintiendo el amor de Dios, en lugar de pedirle a El que te toque otra vez necesitas reconocer que Dios no ha dejado de amarte y debes animarte a ti mismo en el amor de Dios. Esto es lo que David hizo en la 1 de Samuel 30:6, y esto es lo que se nos dice que hagamos en Judas 1:21: "Conservaos en el amor de Dios."
Si yo fuera Dios (¡todos estamos contentos de que no lo soy!), me ofendería escuchar a la gente por quienes morí y a quienes prometí mi amor infalible que me pregunten cosas como “¿Tu todavía me amas? Se lo que dice Tu Palabra, pero yo no siento nada.” El espíritu de cachetadas querría venir sobre mí. Gracias a Dios por Su fidelidad y estabilidad. Aún cuando nuestro Padre es mucho más comprensivo de lo que yo lo soy, yo creo que a El no le complace tener a Sus hijos constantemente pidiéndole a El cosas que El ya les ha dado. Es incredulidad simple y eso no lo complace a El. (Heb. 11:6).
La verdad es que una vez que somos sanados, la sanación de Dios nunca deja nuestras vidas. Nosotros podemos renunciar caminar en esa unción, pero Dios no nos quita la sanación. Esta sigue ahí. Entonces, si la enfermedad regresa, no es momento de rogarle a Dios por nuestra sanación otra vez, sino tiempo de regresarnos de vuelta a lo que Dios ya nos ha dado. Si nosotros perdemos el gozo del Señor, Dios no se lo llevó, simplemente nosotros en primera instancia dejamos de enfocarnos en las cosas que liberan el gozo de Dios en nuestras vidas. Todo lo que necesitamos hacer para obtenerlas nuevamente es regresar a donde lo dejamos y retomar el camino.
Este es un pensamiento liberador y sin embargo molesta a algunas personas. Yo creo que la razón por la que los molesta es por causa del miedo a la responsabilidad que tiene esta generación. Somos reacios a aceptar la responsabilidad personal por nuestras acciones y sus consecuencias. No queremos sentirnos mal con nosotros mismos. Amamos decir “La razón por la que soy así es por ellos o por algo que alguien me hizo o por algún problema médico. Es esa mujer que tú me diste." (Gen. 3:12).
Esta actitud ha infiltrado la iglesia. Los cristianos están diciendo que Dios es quien está deteniendo el renacimiento y necesitamos rogarle para que El cambie de opinión y tenga misericordia de nosotros. ¡TENGAN UN COSCORRÓN! ¡Dios quiere resurgir más de lo que nosotros lo queremos! No necesitamos rogarle por ello. El está rogando con nosotros para entrar en el flujo y liberar Su poder en el mundo. Esto mismo aplica para la sanación, gozo, paz y cualquier otra cosa que Jesús haya adquirido para nosotros a través de Su muerte y resurrección. Dios quiere que nosotros tengamos estas cosas y ya nos ha bendecido con ellas. (Efesios 1:3). Si nosotros no las estamos experimentando, no es Dios quien no está dando, somos nosotros quienes no estamos recibiendo.
Es como las señales de radio o televisión. Están transmitiendo constantemente y sin embargo no siempre podemos verlas o escucharlas. Pero no es debido a que las estaciones se encuentren fuera del aire sino porque nosotros no siempre estamos encendidos y sintonizados. De la misma forma, Dios nunca nos deja. El prometió que El no lo haría (Mateo 28:20). Lo único que varía es nuestra percepción de Su cercanía.
Comprender esto cambia todo. Cambiará la forma en que tu oras, la forma en que tu crees y la forma en la que actúas. Dios nunca es nuestro problema. Dios nunca es el que tiene que ser despertado y puesto en acción. Siempre somos nosotros los que apagamos nuestros receptores o cambiamos la señal hacia otra frecuencia. Por ende, todas las reparaciones deben ser hechas en nuestros receptores, no el transmisor de Dios.
Romanos 1:21 enlista cuatro cosas que la gente hace para matar la transmisión de Dios. La primer cosa es que ellos dejan de glorificarlo a El como Dios. Esto significa que ellos dejan de valorar lo que El ha hecho en sus vidas. La misma palabra Griega que fue traducida como “glorificar” en Romanos 1:21 fue traducida como “magnificar” en Romanos11:13. Entonces, glorificar a Dios es magnificar a Dios. ¿Qué significa esto? ¿Cómo podemos hacer más grande a Dios?
La verdad es que no podemos hacer más grande a Dios. El es quien El es, independientemente de lo que nosotros pensemos. Nuestra incredulidad no cambia Su naturaleza y carácter, pero en lo que concierne a nuestra percepción, nosotros podemos magnificar a Dios. Nuestros pensamientos o bien magnifican a Dios, o magnifican al diablo. Cualquier cosa que ocupe nuestra atención es magnificada automáticamente a través de nuestros pensamientos. Cualquier cosa que nos rehusemos enfocar nuestra atención es disminuída. La triste verdad es que muchos de nosotros no intencionalmente hemos magnificado lo negativo y disminuido lo positivo. El diablo pone en nuestro camino un pequeño palillo mondadientes y por el tiempo que pasamos preocupándonos por él, se convierte en este enorme bate de béisbol con el que el diablo nos golpea la cabeza. La buena noticia es que nosotros podemos reversar este proceso.
La segunda cosa que Romanos 1:21 enlista como algo que disminuye nuestro reconocimiento de la revelación de Dios es que nosotros somos ingratos. Pablo enlistó la ingratitud como una de las señales del final de los tiempos y la puso en el mismo versículo que el orgullo, blasfemia, soberbia y vanagloria (2 Tim. 3:1-2). No muchas personas rebatirán esto hoy día, tenemos una sociedad de lamentadores y quejosos. Nosotros somos más prósperos que cualquier otra gente que alguna vez haya vivido en la tierra. Nosotros tenemos más ventajas. Las oportunidades son ilimitadas. Y sin embargo los suicidios están más altos que nunca. La gente tiene que regular su humor con pastillas. Hay gente más miserable que nunca antes. Ellos están quejándose por lo que no tienen en lugar de estar agradecidos por lo que sí tienen.
El salmo 69:30 dice, "Alabaré con cantos el nombre de Dios, lo magnificaré con gratitud." La gratitud magnifica a Dios. Ese fue el primer punto en Romanos 1:21. Estas cosas están conectadas. Tu no puedes verdaderamente glorificar o magnificar a Dios si tu no eres agradecido. Van de la mano. Un corazón de agradecimiento y gratitud es una necesidad si vas a mantener tu revelación del amor y fidelidad de Dios.
Romanos 1:21 continúa mencionando que una imaginación vana es el siguiente paso para perder la revelación de Dios. Esta es una de las áreas en las que yo me he extendido en la nueva, mejorada y ampliada serie de cuatro partes intitulada The Four Keys to Staying Full of God. Nuestras imaginaciones son mucho más importantes de lo que la mayoría de la gente se puede percatar. La palabra Hebrea que fue traducida como “imaginación” en el Antiguo Testamento literalmente significa “concepción” (Fuerte). Nuestras imaginaciones son donde nosotros concebimos nuevas ideas. Sin una imaginación vívida, nosotros somos estériles espiritual y creativamente.
Un constructor usa un plano para imaginar lo que va a construir. Nuestras imaginaciones son la parte de nosotros que nos permite dar direcciones a los demás o regresar a un sitio en donde ya hemos estado. Nosotros no necesitamos físicamente ir por la calle y ver los semáforos y entonces dar vuelta a la derecha. Nosotros vemos estas cosas en nuestras mentes, no nuestros ojos físicos. Esa es nuestra imaginación. Nosotros usamos nuestra imaginación para ir arriba y abajo de los pasillos del supermercado y ver las cosas que queremos anotar en nuestra lista de compras antes de ir a la tienda. No podemos funcionar sin una buena imaginación.
Ya que hemos fallado en glorificar a Dios y ser agradecidos, nuestras imaginaciones automáticamente se han vuelto vanas. Eso no significa que no estén funcionando, están funcionando bien, pero ellos sólo ven lo negativo, no lo positivo. Una persona con una imaginación vana es un pesimista en lugar de un optimista. Ellos consistentemente se imaginan el fracaso en lugar del éxito. Esto describe muy fielmente a un largo segmento de nuestra sociedad y a una gran parte del cuerpo de Cristo. Es debido a que hemos permitido que nuestras imaginaciones se vuelvan vanas a través de no glorificar a Dios y ser agradecidos.
El último paso descrito en Romanos 1:21 es que nuestros necios corazones se quedarán oscurecidos. Esto está describiendo a una persona que no es capaz de percibir la verdad a causa de la dureza de corazón. Pablo describió esta condición como “ceguera en sus corazones” en Efesios 4:18. Ciertamente, esto es descriptivo de la mayoría de nuestra cultura hoy día. Estamos llamando malo a lo bueno y bueno a lo malo (Isaías 5:20).
Muchos Cristianos están orando desesperadamente para que Dios reverse esta condición del corazón en la gente de nuestra sociedad e incluso en sus propios corazones: sin embargo, no podemos tener corazones sensibles a Dios sin hacer las primeras tres cosas enlistadas en Romanos 1:21. Todo está interrelacionado. Necesitamos regresar al principio y empezar a glorificar y magnificar a Dios. Luego, debemos ser agradecidos. Esto nos llevará a una imaginación positiva que suavizará nuestros corazones hacia Dios y nos devolverá nuestra habilidad para percibir la verdad espiritual.
El album de cuatro partes intitulado The Four Keys to Staying Full of God cubrirá mucho más detalladamente estas verdades. Te animo a que ordenes este album hoy. Es un cambiador de vidas. Por favor no te pierdas esta enseñanza.
Andrew Wommack
lunes, 15 de febrero de 2010
Tentación, Lidiando con la
escrito por Andrew Wommack
Todos enfrentan la tentación. Pero la verdad es que, muy pocas personas lidian efectivamente con ella. Este no debería ser el caso, y no tendría que ser el caso de los creyentes. Hay algunas maneras muy simples y efectivas que deberías conocer, y si tu las pusieras en práctica, yo te garantizo, que tu saldrás ganador.
Se ha dicho: “Fracasa en planear y estarás planeando fracasar.” Esa frase es tan verídica cuando es aplicada a la tentación. Yo no conozco a nadie que se levante en la mañana y ore para fracasar cuando enfrente la tentación, pero yo conozco muchas personas que se levantan cada mañana y fracasan en planear aquello que la Biblia dice que todos nosotros seguramente enfrentaremos. Entonces, lo primero y lo más importante, es que tú debes estar preparado. Eso es tan simple, que tienes que tener la ayuda de alguien para no comprenderlo. Pero, seguramente nosotros hemos tenido mucha ayuda porque muy pocas personas se han tomado el tiempo o han hecho el esfuerzo para prepararse.
La Segunda de Crónicas 12:14 lo dice de esta forma:
“E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar al Señor.”
Se estaba refiriendo a Roboam, el rey de Judá y el hijo de Salomón. El inició como un buen rey que buscaba al Señor. Pero igual que muchas personas hoy día, él no estaba preparado para lo que inevitablemente vendría a su camino. Cuando Satanás arroja la tentación en tu camino, si tu no estás de antemano preparado, es demasiado tarde. Tu probablemente perderás la pelea.
Jesús se preparó a Si Mismo. El invirtió treinta años en estar listo para Su encuentro con el demonio y El empezó preparándose temprano. A la edad de doce, El estaba haciendo preguntas a los doctores de la Ley y asombrándolos con Sus respuestas. Obviamente él había invertido muchas horas leyendo y estudiando las Escrituras. Estoy seguro de que el estudio continuó toda Su vida, pero incluso Jesús necesitaba más.
Antes de que El fuera tentado cara a cara por Satanás, El fue ungido con el Espíritu Santo en Su bautismo por Juan en el Río Jordán. Jesús se fue lleno del poder del Espíritu Santo al desierto para ser tentado por el demonio.
Ser lleno del Espíritu Santo es una necesidad absoluta para vencer la tentación. Hay muchos Cristianos que recibieron al Espíritu Santo años atrás y no han estado llenos del Espíritu Santo ningún día. No se trata de lo que nos ocurrió años atrás; nosotros tenemos que mantenernos llenos del Espíritu Santo. Una forma de hacer esto es hablar en lenguas regularmente. Judas 1:20-21 dice:
“Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.”
Orar en lenguas cimienta en nosotros nuestra fe más santa. ¿Cuántas veces tienes necesidad de tu más santa fe para que te ayude a atravesar cierta prueba, y sin embargo todavía no has usado este don del Espíritu Santo? El versículo 21 también dice que nosotros nos mantenemos en el amor de Dios cuando nosotros oramos en lenguas. ¿Alguna vez le has pedido al Señor que sirva Su Amor en ti? Me imagino que ya lo has hecho, pero esto no dice que oremos de esa manera, dice que nosotros nos tenemos que mantener en el amor de Dios. Nosotros hacemos esto mediante orar en lenguas. Nosotros no le pedimos a Dios aquello que ya nos ha dado, nosotros simplemente nos estiramos en ese amor que ya nos ha encomendado hacia nosotros al orar en lenguas. Este es un don poderoso. Isaías 28:11-12 dice:
“porque en lengua de tartamudos, en lenguaje extraño, hablará a este pueblo. A ellos dijo: «Este es el reposo; dad reposo al cansado. Este es el alivio», mas no quisieron escuchar.”
¿Alguna vez necesitas descansar o refrescarte? Te garantizo que lo necesitas y este versículo dice que orar en lenguas es la forma de obtenerlo. Tenemos un don tremendamente poderoso disponible para nosotros a través del Espíritu Santo, pero pocas personas lo aprovechan. En lugar de ello, le pedimos a Dios que haga lo que El nos dijo que hiciéramos. Necesitamos usar este don de hablar en lenguas para estirarnos hacia arriba, o nos arriesgamos a hundirnos hasta el fondo.
Tu también debes saber quién eres tu. Mateo 4 y Lucas 4 registran la tentación de Jesús en el desierto. Uno de los aspectos más asombrosos de aquellas tentaciones fue que Satanás inició dos de las tres tentaciones con estas palabras “Si tu eres el Hijo de Dios”. Muchas personas han pasado por alto este punto. La tentación real fue el intento de Satanás para hacer que Jesús dudara de quién era El. Esa fue la misma forma en que el atacó a Adán y Eva. La serpiente le dijo a Eva que si ella comiera del fruto prohibido, ella sería como Dios (Gen. 3:5). La verdad es que ella ya era como Dios, pero ella no lo sabía. El primer Adán pecó porque el no sabía quien realmente era. El segundo Adán, Jesús, no pecó, porque El sí sabia quién era el. Conocer tu verdadera identidad en Cristo es posiblemente una de las más grandes defensas que puedes tener contra la tentación.
Justo Jesús había escuchado a Su Padre hablarle a El en una voz audible diciendo,
“Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:17).
También hubo un signo visible de Dios cuando el Espíritu Santo descendió sobre Jesús en la forma de una paloma. Jesús tuvo que anclar Su fe en quién Su Padre dijo que El era. Pero inmediatamente, Satanás vino a El diciendo:
“ --Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan” (Mateo 4:3).
La tentación real nunca fue acerca de convertir las piedras en pan. Fue un intento de Satanás de manipular a Jesús para que dudara la Palabra de Su Padre y que hiciera algo para probar quién era El. Satanás esta tratando de encontrar y explotar cualquier inseguridad en Jesús.
Cuando tú eras pequeño, estoy seguro de que en algún momento alguien te desafió para que hicieras algo estúpido. El tema real no era si tu podrías hacerlo o no, sino si tu estabas “temeroso” de hacerlo. Y lamento decirlo, muchos de nosotros tomamos el reto e hicimos algo que nos lastimaba o nos avergonzaba sólo para probar que no temíamos. Lo único que exitosamente probamos fue que tanto temíamos a su desaprobación que nosotros no queríamos hacer lo correcto. La respuesta verdaderamente sin miedo habría sido marcharnos, seguros de quienes éramos, ganándonos su respeto en función de nuestro carácter en lugar de en nuestro desempeño.
Satanás estaba desafiando a Jesús —”Si tu realmente eres el Hijo de Dios, si eso que Tu escuchaste del Padre en una voz audible es verdaderamente cierto, entonces pruébalo y convierte esta piedra en pan.” Convertir una piedra en pan no hubiera sido pecado. Hubiera sido pecado si Jesús hubiera dudado de las palabras de Su Padre celestial declarando quien era El y poniendo más fe en lo que un milagro pudiera decir acerca de El. Tú debes saber quién eres si tú quieres vencer la tentación. No importa qué forma tomen las tentaciones de Satanás, todas están encaminadas a ocasionarnos que dudemos quiénes somos.
Es también importante comprender que toda tentación está enraizada en el egoísmo. De hecho, nuestro egoísmo es realmente la playa de Satanás. Jesús le quitó su poder hace dos mil años, entonces la única cosa que nos puede hacer realmente es engañarnos a través de nuestros propios deseos egoístas. La Biblia nos dice exactamente lo que son en la Primera de Juan 2:16:
“porque nada de lo que hay en el mundo --los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida-- proviene del Padre, sino del mundo.”
Y en Santiago 1:14 leemos:
“sino que cada uno es tentado, cuando de su propia pasión es atraído y seducido.”
Satanás está limitado, el engaño es su única arma. Lo único que puede hacer es tratar de engañarnos para que pensemos que Dios realmente no puede o que no llenará nuestras vidas. Cada tentación del enemigo viene empaquetada en la forma de lujuria por la carne, lujuria para los ojos o la soberbia de la vida. Pero todas están diseñadas para engatusarnos y ocasionarnos que dudemos de que Dios cubrirá nuestras necesidades. El egoísmo es siempre la cancha de juego favorita del demonio y cuando el egoísmo rige nuestras vidas, nosotros le abrimos la puerta a sus engañosos esquemas.
Tú no puedes ser tentado, a menos que tu primero lo hayas pensado. Toda tentación está ligada a lo que piensas. Por lo tanto, controla tus pensamientos y controlarás la tentación. Esta es una simple pero profunda verdad. Esta es la razón por la que la mayoría de la gente cae en la tentación. Es como una mujer que no quiere quedar embarazada pero continua tendiendo relaciones sexuales sin ningún cuidado. Tarde o temprano, ella quedará embarazada. Piensa en las cosas equivocadas durante un tiempo suficiente y tarde o temprano caerás en pecado cuando seas tentado.
Filipenses 4:8 dice esto,
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”
La tentación vendrá, pero es difícil para el Diablo engañarte cuando tu mente está fija en esas cosas. Satanás sólo puede trabajar con lo que le des, así que no le des ningún espacio en tu mente. Tú serás capaz de evitar muchas de las tentaciones que enfrentas si pones esto en práctica.
La Palabra es poderosa—úsala. Jesús contrarrestó cada tentación del diablo con la Palabra. Piensa en ello, Jesús era la Palabra, y todo lo que El dijo había sido Escritura y más que suficiente para rechazar al diablo. Sin embargo El dijo: “Está escrito” y luego El citó la Palabra de Dios. Si para Jesús era importante citar la Palabra, es aún más importante para nosotros hacer lo mismo. Debemos conocer la Palabra de Dios para vencer efectivamente la tentación. Eso nos regresa a estar preparados, tú no puedes citar la escritura si no has aprendido, y no hay ningún poder en aquello que tu no conoces o comprendes.
No esperes hasta que estés en medio de una tentación enorme para empezar a pensar en como lidiar con ella; será demasiado tarde. Tómate el tiempo ahora para prepararte a ti mismo para aquellas tentaciones que inevitablemente vendrán a tu camino. Para ayudar, he producido un álbum de cinco partes titulado “How To Deal With Temptation”. En este álbum enseño sobre: estar preparado, saber quién eres, cómo el egoísmo es la playa de Satanás, por qué el hablar la Palabra es tan importante, y cómo la tentación está ligada a tu vida pensante. Estos son todos vitales para comprender y vencer la tentación.
Andrew Wommack
domingo, 14 de febrero de 2010
¡Gracias por acompañarnos!
También te invitamos a que por favor mandes tu testimonio. Gracias a tu testimonio contribuirás al proyecto para que la ACEB, A.C. se extienda a México y todos los países de habla hispana.
El amor de Dios no conoce de ortografía, ni de redacción, así que sin pensarlo más, envía tu testimonio de vida nueva para regocijo de todos.
¡Gloria a Dios!
Cómo Fluir En Los Dones Del Espíritu Santo
escrito por Andrew Wommack
Yo creo que una de las principales razones por las que el cuerpo de Cristo no ha tenido un mayor impacto en nuestra generación hoy día es por nuestro fracaso en operar en los dones del Espíritu Santo. Sin duda Jesús y los primeros apóstoles usaron esos dones como una campana, llamando a los hombres a su mensaje y confirmando que Dios era verdaderamente Aquel hablando a través de ellos.
Hebreos 2:3-4 dice,
"¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad."
El Señor dio testimonio de la veracidad de su mensaje mediante los milagros y dones del Espíritu Santo.
En Marcos 16:17-18, Jesús dijo que todos los verdaderos creyentes fluirían en lo milagroso:
"Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, ellos hablarán en nuevas lenguas; tomarán serpientes con las manos y si bebieran cualquier cosa mortífera, no les hará daño; pondrán manos sobre los enfermos y sanarán."
Si una vida Cristiana no es sobrenatural, es superficial.
Marcos continua diciendo que los mensajes basados en la Palabra de Dios serían confirmados por los signos procedentes:
"Y el Señor, después que les habló fue recibido arriba en el cielo y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que las seguían. Amen."
Incluso Jesús dijo,
"Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis " (Juan 10:37).
Ese es un enunciado fuerte. Si aplicamos este estándar a los ministros de hoy día, a muchos no se les creería.La gran mayoría de la predicación que se hace en el nombre del Señor hoy día, se hace sin el poder del Espíritu Santo manifestándose a través de los dones del Espíritu Santo. Esta no es la forma en que el Señor pretendió que fuera.
Las denominaciones de “primera línea” han desarrollado doctrinas para lidiar con esta obvia discrepancia. Sin embargo, independientemente de lo racional, es absurdo pensar que podemos ser efectivos sin el poder del Espíritu Santo confirmando la predicación de la Palabra de Dios. Si Jesús y los primeros apóstoles necesitaban validar su prédica, ¿cómo podemos nosotros hacer menos?Incluso las iglesias no-denominativas se han alejado de ministrar en los dones del Espíritu Santo. Los dones que operan en la mayoría de las iglesias “llenas de Espíritu” son simplemente palabras de exhortación y profecía. Hay mucho más.
El Señor ha usado los dones del Espíritu Santo grandiosamente en mi vida y ministerio para confirmar Su Palabra. Contadas son las veces en que las personas continuaron escépticas después de oír mi enseñanza, pero la demostración del poder de Dios a través de sus dones los convirtió en creyentes. Es como si la enseñanza llenara sus bocas con la Palabra de Dios, entonces los dones del Espíritu Santo les da una palmada en la espalda haciendo que se la engullan. ¡Aleluya!
Uno de los pasos más importantes para fluir en los dones del Espíritu Santo es desearlos vehementemente. Pablo lo dijo en la 1 de Corintios 12:31,
"Procurad, pues, los mejores dones."
El repitió ese pensamiento en 1 de Corintios 14:1 cuando dijo,
"Procurad (desead) los dones espirituales."
Otra forma de decir esto es, mientras tu puedas vivir sin fluir en los dones del Espíritu Santo, lo harás. Tu tienes que buscar estos dones con todo tu corazón (Jer. 29:13).También es muy importante comprender que los dones del Espíritu Santo siempre están fluyendo. Dios no los “enciende” y “apaga”. Somos nosotros quienes estamos “encendidos” o “apagados”. Para mucha gente este es un enunciado asombroso y uno que raya en blasfemia para algunas personas, pero este enunciado es verdad. El Señor está siempre listo para fluir a través de nosotros en los dones del Espíritu Santo.
Es como orar en lenguas. Una vez que tenemos el bautismo del Espíritu Santo, no tenemos que esperar a que llegue a nosotros la unción del Espíritu Santo para hablar en lenguas. Podemos orar en lenguas en cualquier momento. No somos nosotros los que encendemos al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está siempre encendido y dándonos la habilidad de hablar en lenguas. Por lo tanto, cada vez que nosotros nos encendemos, el don de lenguas está ahí para permitirnos comunicarnos con nuestro Padre celestial. ¡Alabado sea el Señor! Y esa es la manera que opera con todos los dones.
Recuerdo una vez que estaba enseñando estas líneas en nuestro Charis Bible College. Uno de los estudiantes dijo, "Entonces, ¿estás diciendo que tu puedes fluir en los dones del Espíritu Santo en cualquier momento? " Yo respondí, "Es correcto y te lo probaré." Entonces yo empecé a caminar por cada pasillo y simplemente empecé a “leer el correo” de los estudiantes. Yo les estaba diciendo a ellos cosas que tenían que venir del Espíritu Santo. Fue impresionante.Ninguno ha recibido todo lo que el Espíritu Santo les tiene. Por ello, el Señor siempre está buscando liberar más hacia nosotros a través de Sus dones sobrenaturales. En el momento en que nos ponemos en modo de ser Su canal, Sus dones fluirán. La vieja doctrina “Pentecostal” de que la unción viene y va no es una verdad del Nuevo Testamento. La Primera de Juan 2:27 dice,
"Pero la unción que recibisteis de El permanece en vosotros."
Otra gran verdad acerca de fluir en los dones del Espíritu Santo es lo que John Osteen ha llamado “el flujo divino”. Y está basado en: “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Entonces, cada vez que discernimos el amor de Dios fluyendo a través de nosotros hacia alguien, es Dios alcanzándolos a través de los dones del Espíritu Santo. Todo lo que tenemos que hacer es seguir ese flujo mediante la fe.
Una ocasión cuando estaba pastoreando una pequeña iglesia en Pritchett, Colorado, mi corazón se fue hacia una mujer que estaba en el fondo del salón. Nunca la había visto antes y no había nada natural que me llamara hacia ella. Era sólo el amor de Dios fluyendo a través mío hacia ella. Sólo basándome en ese amor, le dije que Dios tenía una palabra para ella. Yo no tenía ni media palabra que decirle a ella, pero yo sabía que era el amor de Dios el que estaba fluyendo y por ende, Dios y Sus dones estaban fluyendo hacia ella. Yo empecé por sólo decirle “Dios te ama”. Dios entonces inundó mi mente con cosas para ministrar a esa señora.
Fue una larga palabra del Señor, pero específicamente le dije acerca de todo el pesar que ella sentía por la pérdida de alguien y que estaba confundida acerca de por qué Dios lo permitió. Yo me mantuve diciéndole “No fue Dios quien lo permitió. Fue el Destructor.” Yo dije eso muchas veces. Ella rompió en llanto y fue realmente ministrada.
Después del servicio, ella me dijo que ella recientemente había perdido a su hijo por leucemia. Ella y su esposo creyeron que Dios permitió esa enfermedad. Pero justo antes de que su hijo muriera, él tuvo una visión, vio un demonio enorme sobre su pueblo, y el Señor le dijo que el nombre de ese era el Destructor. Ellos no sabían cómo interpretarlo hasta que yo les hablé a través de los dones del Espíritu Santo y puso todo en orden. Ellos fueron liberados.
Esta era la palabra de conocimiento y la palabra de sabiduría en operación. Dios me dio el conocimiento de lo que había pasado y luego me dio las palabras de sabiduría para instruirles en cómo manejar esa pena. Todo esto vino puesto que yo seguí el amor que sentí en mi corazón.
Esto nos ha pasado a todos nosotros, pero la mayoría de las veces no entendemos que es un don del Espíritu Santo y nos perdemos una oportunidad. Yo aprendí esto a la mala.Había un hombre que fue mi director juvenil cuando yo era un muchachito. El dejó nuestra iglesia Bautista antes de que yo fuera adolescente y yo escuché cómo el fue bautizado en el Espíritu Santo y estaba viendo ocurrir grandes milagros. El tenía un salón en su iglesia que estaba lleno de sillas de ruedas, muletas y andaderas de la gente que se sanaba y ya no las necesitaba.
Durante un periodo de tres o cuatro meses, yo a menudo pensaba sobre este hombre. Usualmente era mientras yo estaba en oración que él me venía a la mente, y yo sentía la compasión de Dios hacia él. Entonces sólo me preguntaba que estaría ocurriendo con él y luego descartaba esos pensamientos. Más tarde, me enteré que murió un accidente raro donde una hormiga roja le mordió el pulgar.Tan pronto como supe de su muerte, supe que la razón por la que yo lo pensaba tan a menudo es porque el Señor estaba tratando de que yo intercediera por el. Una década más tarde, conocí al hijo de este hombre y le confesé mi fracaso en orar por su papá. El me dijo que yo era al menos la doceava persona que le decía una historia similar. El Señor ha impresionado a muchos de nosotros por interceder por este hombre, pero ninguno de nosotros reconoció que era el Señor.
Es imperativo que aprendamos a reconocer y fluir en los dones del Espíritu Santo. No es sólo una bendición para nosotros, sino que las vidas de otras personas pueden depender de ello. Tu estás cargando el milagro de alguien. No lo dejes dentro de ti. Tienes que aprender a liberarlo.
Hay mucho más que el Señor me ha mostrado acerca de fluir en los dones del Espíritu Santo. Este artículo no se aproxima a cubrir todo el material que tengo en las series entituladas How To: Flow in the Gifts of the Holy Spirit. Realmente te animo a que obtengas esta enseñanza y comiences a moverte sobrenaturalmente en una nueva manera por completo.El nuevo álbum de tres partes está enlazado con ejemplos personales de cómo el Señor me ha usado en los dones. Comparto cómo aprendí a reconocer y responder a los dones de Dios en una forma tan práctica que sé que te ayudará a que tú hagas lo mismo. Es una enseñanza muy práctica acerca de un estilo de vida sobrenatural.
¡Es asombroso!
Andrew Wommack
lunes, 1 de febrero de 2010
Cuenta regresiva - nos vemos el 13 de febrero
Lee los siguientes textos, incluso podrías imprimirlos para releerlos
ESTACIONAMIENTO VALET - PARKING
A las familias y grupos asistentes les solicitamos atentamente que procuren optimizar el espacio en sus vehículos a fin de que el Valet Parking cuente con la capacidad de recibirlos a todos, organízate con tus amigos para venir en un solo auto o en los menos autos posibles.
MESA DE REGISTRO
Todos los asistentes tendrán acceso al salón una vez que pasen por la mesa de registro en donde los registrados online, ya no necesitarán llenar a mano sus datos y sólo será necesario dar su nombre tal como lo registraron online. Si no te has registrado aún puedes hacerlo entrando en el link https://sites.google.com/site/confirmacionsesiondesanacion/
ALIMENTOS Y BEBIDAS
Recomendamos que traigas contigo provisión de lunch y agua. Si te es posible traer adicionalmente agua, vasos desechables, cafe y/o galletas para compartir habrá un sitio dispuesto para ese fin.
VOLUNTARIADO - SESION DE SANACION
Son cientos los preregistrados, por lo que si tu sientes el llamado para ser voluntari@ y contribuir en algunas de las tareas de la sesión (arreglo del salón, mesa de registro, traducción inglés, recolección de testimonios, etc.) por favor háznoslo saber via correo mailto:a.c.estudiosbiblicos@gmail.com y nos pondremos en contacto contigo.
jueves, 21 de enero de 2010
Invitación - Sesión de Sanación - 13 de Febrero
Te recordamos que el registro es completando el formulario que aparece en este link
https://sites.google.com/site/confirmacionsesiondesanacion/
Registrate a la Sesión de Sanación
Por favor registrarse en:https://sites.google.com/site/confirmacionsesiondesanacion/
miércoles, 20 de enero de 2010
domingo, 17 de enero de 2010
Sesión Sanación - D.F., Feb. 13, Lorena Lucey - Real Love Ministries
La cita será a las 10:00 a.m. en Prolongación Paseo de la Reforma pasando el entronque con Constituyentes, México D.F.
(más detalles al recibir tu confirmación mailto:a.c.estudiosbiblicos@gmail.com )
No tiene ningún costo pero no tenemos suficientes sillas, así que por favor con la confirmación de tu asistencia indícannos los nombres de las personas que te acompañan, y la petición que cada una tiene.
Te recomendamos leer el texto: "La Fe para la Sanación se basa en el Conocimiento" haciendo click aquí
ATENTAMENTE,
Asociación Carismática de Estudios Bíblicos, A.C.
Web: http://acestudiosbiblicos.blogspot.com
Email: a.c.estudiosbiblicos@gmail.com
domingo, 7 de diciembre de 2008
Gracia y Fe
Gracia y Fe
por Andrew Wommack
"Porque por la gracia sois salvos a través de la fe; y esto no es de vosotros: es un don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9)
Primero nosotros tenemos que tener un entendimiento común de lo que estos términos, gracia y fe, significan. Es de lo más comúnmente aceptado que gracia literalmente significa el inmeritorio favor de Dios. Es algo que Dios nos ha conseguido completamente sin nuestra ayuda e independientemente de lo que nosotros merecemos. Tu no te puedes ganar la gracia de Dios.
La fe tiene muchas facetas, y muchos, muchos libros han sido escritos tratando de definirla. En sus términos más simples, la fe es tu respuesta positive a Dios. Muchos Cristianos sinceros han incurrido en un error mayor al pensar que la fe es algo que nosotros hacemos para ganar u obtener una respuesta positiva de Dios. Dios no se mueve en respuesta a tu fe. Dios ya se ha movido a través de Su gracia y tu fe es simplemente tu respuesta a lo que crees que Dios ya ha hecho.
Tomemos un ejemplo. Efesios 2:8 dice que nosotros somos salvados por gracia a través de la fe. Dios, por gracia, hizo una expiación/reconciliación por nuestros pecados. No estaba basado en algo que nosotros hubiésemos hecho para merecerlo. Todo lo contrario, Dios ordenó su Amor hacia nosotros mientras nosotros todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros (Rom. 5:8). Fue totalmente la gracia de Dios la que proveyó la salvación.
Pero la gracia de Dios por si sola no hace que la salvación sea una realidad en nosotros. Efesios 2:8 dice que es por su gracia a través de la fe. La gracia de Dios no nos cambia sino hasta que nosotros le respondamos en fe. Conforme nosotros mezclamos la fe con aquello que Dios ya nos ha provisto por gracia, entonces el milagro del nuevo nacimiento tiene lugar. Pero ahí debe haber gracia (lo que Dios ya ha hecho) más fe (tu respuesta a la gracia de Dios).
Tito 2:11 dice que la gracia de Dios ha aparecido, o venido a todos los hombres. Si la gracia de Dios salvara por si misma, entonces todos los hombres estarían salvados. Pero, te das cuenta, todos los hombres no contestado en fe a la gracia de Dios.
Tu fe no hizo que Dios se moviera para proveerte de salvación a tí. Esta fue provista por gracia antes de que tu nacieras. Esta es la razón por la que puedes creer en el perdón de los pecados tan fácilmente. Toda la carga de producir se dejó a Dios, donde debe estar. Tu único requisito era creer. Tu creencia no movió a Dios. Más bien, te movió a tí.
Por Su gracia Dios ya nos ha bendecido con todo lo que alguna vez recibiremos de Él. (Efesios 1:3). La fe nos cambia a nosotros, a las circunstancias y demonios y nos pone en un acuerdo con Dios. Pero la fé no cambió ni movió a Dios.
Muchas personas que se están hacienda concientes de la fe hoy día han cometido este error de creer que Dios sostiene nuestra fe y que cuando ésta llega a cierto nivel, entonces Él se mueve en respuesta a nuestras plegarias. Ellos piensan “Señor, yo he estado ayunando y orando. He ido a la iglesia y he pagado mis diezmos. ¿Me sanarás ahora?” Ellos de hecho están poniendo su fe en lo que ellos han hecho en lugar de en lo que Dios ya ha hecho a través de la gracia.
Si nosotros le diésemos ese mismo tratamiento al perdón de los pecados, nosotros nunca habríamos nacido de nuevo. Nosotros venimos a Dios, no en la base de lo que habíamos hecho o con una negociación u oferta para presentarle a El lo que podríamos hacer. Sino que simplemente venimos tal como éramos y pusimos nuestra total dependencia en Su gracia (favor inmerecido) y recibimos el más grande milagro que alguna vez recibiremos, el nuevo nacimiento. Si nosotros mantenemos nuestra fe en Él de esta misma manera, entonces nosotros continuaremos observando los mismos resultados. (Col. 2:6).
Cuando se trata de prosperidad o sanación, la mayoría de los Cristianos piensan “Yo se qué Él puede cubrirme esta necesidad, pero no he rezado lo suficiente, o no he estado viviendo como debería.” Bueno, permíteme preguntarte esto: ¿Habías estado viviendo como deberías cuando veniste al Señor por perdón de los pecados? ¿Habías ayunado u orado lo suficiente para ganarte el inmerecido favor de Dios? Claro que no. Gálatas 3:3 dice "¿Tan insensatos sois que habiendo comenzado en el Espíritu, ahora os perfeccionais por la carne?" Si nosotros continuamos sólo con poner la fe en la gracia de Dios, nosotros veríamos manifestarse en el ámbito físico cada respuesta a la oración.
Dios nuestro Padre ya nos ha provisto todo por Su gracia. Si necesitas sanación, Dios no te sanara. ¡El ya lo hizo!
Si tu pones tu fe en la gracia de Dios, tu siempre vencerás al mundo (Juan 16:33 y 1a. de Juan 5:4)


