martes, 17 de junio de 2008

Cómo Recibir Un Milagro - 2

Cómo Recibir Un Milagro - 2a Parte
escrito por Andrew Wommack


Muchos de nosotros hemos tenido épocas cuando hemos orado una oración de fe, y nuestras oraciones parecieron quedarse sin respuesta. A la mejor fuiste a la Palabra de Dios, plantaste una semilla, oraste por un milagro. Y entonces, no pasó nada.

El problema es que mucha gente deja de creer en ese momento. La Palabra de Dios dice en Marcos 11:24, "Por tanto os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y lo obtendréis.” Aquí es donde la mayoría de los Cristianos se tropiezan. La Biblia dice que cuando ores creas que tú ya lo has recibido.

Muchos de nosotros estamos familiarizados con el versículo de Mateo 7:7, que dice, "Pedid y se os dará." Sin embargo, si nosotros no vemos una manifestación inmediata a la oración decimos, “Bueno, no todo mundo recibe”. Eso no es lo que dicen las escrituras, porque el siguiente versículo dice, "Porque todo aquel que pide recibe." Muchos de nosotros no creemos realmente en esta escritura. Perdemos nuestra emoción por la Palabra y no esperamos que la Palabra funcione como dice.

Teníamos una amiga con leucemia y ella creía que sería sanada. Oramos para que ella fuera sanada. En su lecho de muerte, ella todavía creía que sería sanada en cualquier momento. Ella murió y por un largo tiempo oramos para que fuera levantada de la muerte. Su papá dijo que no podía ser voluntad de Dios que todos se sanaran, porque si fuera así, ella hubiera sido sanada. No lo comprendimos y fue duro para mí. Fue muchos años antes que me dí cuenta cómo nosotros permitimos que el diablo nos gane en esa.

Nosotros tenemos una responsabilidad de traer la voluntad de Dios. Algunas personas creen que la voluntad de Dios sucede sin importar lo que hagamos, pero eso no es cierto. Dios está constreñido a Sus propias leyes. La Segunda de Pedro 3:9 dice que no es la voluntad de Dios que ninguno perezca. Para que eso suceda, tiene que haber alguien que predique el Evangelio. La voluntad de Dios no sucederá automáticamente. El Salmo 89:34 dice, "No romperé mi pacto, ni alteraré lo que ha salido de mis labios." Dios se ha atado a Sí Mismo por Su propia Palabra. Dios nos dio autoridad sobre el diablo y debemos ejercer lo que Dios nos ha dado.

La mayoría de la gente interpreta la Palabra de Dios conforme a su propia experiencia “La Palabra de Dios dice una cosa, pero esto es lo que ha ocurrido”. Si alguien no obtiene la sanación hacemos nuestra propia teología y decimos, “Bueno, no todos sanan”. Dios no dice que no a algo que El ya ha dicho que sí. Tu necesitas aprender a interpretar tus circunstancias por la Palabra de Dios - y no la Palabra de Dios por tus circunstancias.

Muchos de nosotros hemos visto una promesa en la Palabra de Dios y la hemos creído en lo mejor de nuestra habilidad, pero no ocurrió. ¿Cómo armonizamos el hecho de que Dios es fiel a Su Palabra y eso no ocurrió?

Hay un mundo físico y hay un mundo espiritual. El mundo espiritual creó este mundo físico. Hay una realidad espiritual para todo lo físico. En la 2 Reyes 6, puedes leer la historia de Eliseo. Cuando el ejército Sirio rodeo a Eliseo y su ejército, un sirviente le preguntó a Eliseo “¿qué haremos?” Eliseo respondió: "No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos." El versículo 17 nos dice, "Y oró Eliseo y dijo, Te ruego, oh Señor que abras sus ojos para que vea. Entonces el Señor abrió los ojos del criado y miró: he aquí que el monte estaba lleno de gente a caballo y carros de fuego alrededor de Eliseo." No eran más físicamente, sino más espiritualmente. Los ángeles de Dios los rodeaban. Elías dijo la verdad.

Algunas personas dicen que es una mentira decir que estás sanado cuando no te sientes sanado, pero eso es operar sólo mediante tus cinco sentidos. Tú tienes que caminar en el espíritu. Hay realidades espirituales. Juan 6:63 dice, "El espíritu es el que da vida, la carne no sirve para nada; las palabras que os he dicho son espíritu, y son vida." La Biblia es verdad espiritual. Nos limitamos cuando sólo pensamos en el ámbito físico. Sólo porque tú no puedas verlo no significa que Dios no lo haya hecho. Dios siempre responde cuando tú oras acorde a Su voluntad. Cuando Dios responde tu oración, El te lo da de forma espiritual. Si tú pides finanzas, Dios libera el poder espiritual para producir esas finanzas. Si tú oras por sanación, El te lo da en forma espiritual. La operación de Dios concluye en el ámbito espiritual, independiente de ti.

La fe es la clave que trae hacia el ámbito físico esa respuesta. "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. " (Heb. 11:1). Tu fe trae a la realidad física lo que Dios ya ha cumplido. Dios te lo da en el espíritu, entonces la fe lo trae al ámbito físico. Muchas veces no sabes que Dios ya ha contestado tu oración porque tú no lo puedes percibir en lo físico. Tú tienes que creer que algo está ocurriendo más allá de tus cinco sentidos. Si no lo vas a creer hasta que no lo veas, tú no lo vas a recibir de Dios. La Biblia dice que cuando ores tienes que creer que lo recibiste.

¿Qué sucede en el lapso de tiempo entre que tú dices amén y ves la respuesta manifestada? Aprendemos algo al respecto cuando leemos acerca de las oraciones de Daniel. En Daniel 9:20, Daniel está orando y el ángel Gabriel aparece y le dice a él (en el versículo 23), "Al principio de tus ruegos fue dada la orden y yo he venido para enseñártela." Dios respondió a su oración en sólo tres minutos. Gabriel dijo que al principio de su oración Dios contestó, pero le tomó tres minutos volverse visible. Algunas veces toma un poco de tiempo para que se manifieste en lo físico. A menudo, por ello nos salimos de la fe y detenemos la llegada de la manifestación.

En Daniel
10, Daniel otra vez está orando. Esta ocasión dice en el versículo 3 que él ayunó y oró por tres semanas. En el versículo 10, Dios responde y envía un mensajero. ¿Por qué tomó tres minutos la primera vez y tres semanas la segunda ocasión? Algunas personas dicen que Dios los hace esperar para enseñarles algo. Eso no es de las escrituras. La Biblia dice que la Escritura fue dada para enseñarnos. ven to teach us. Podemos aprender por procesos, pero Dios no nos los manda para enseñarnos.

En el versículo 12, el angel le dijo a Daniel que Dios escuchó su oración el primer día y envió la respuesta.
¿Qué detuvo la respuesta? El principe del reino de Persia combatió con el angel por 21 días. Por tres semanas se sostuvo una guerra espiritual. Satanás peleó para que la respuesta no llegara a Daniel. En el Antiguo Testamento, las personas no tenían autoridad sobre el demonio. Esa autoridad llegó con Jesús. Si Dios le hubiese mostrado a Daniel lo que estaba ocurriendo, él no hubiese podido hacer nada. En el Nuevo Testamento los antifaces o vendas se han removido puesto que tenemos autoridad sobre Satanás. No tenemos que esperar a que el diablo concluya su camino. Cuando Jesús resistió a la tentación, el Diablo se fue porque él ya había hecho todo lo que él podía hacer (Mateo 4; Lucas 4). Satanás no tiene un costal ilimitado de trucos.

Si tu oras y no ves una manifestación inmediata, Dios quiere que tu te enfrentes al diablo para que lo quites de obstruir la visibilidad de lo que Dios ya te dio.

¿Cómo puede Satanás entorpecer tu oración? El puede utilizar a otra persona para entorpecer tu oración. Algunas veces, otras personas están involucradas en tu respuesta. Si tu estás orando por finanzas, intercede por las personas que serán usadas en tu prosperidad. Si tu estás tratando de vender una casa, ora por la persona que comprará tu casa. Si tu quieres una promoción en tu empleo, ora por el jefe que será usado para darte a ti tu promoción.

Algunos de ustedes pueden pensar que no tienen la suficiente fe para creer por un milagro. La verdad es que tu no puedes obtener más fe de la que ya tienes. Romanos 12:3 dice que Dios le repartió a cada hombre la medida de fe. Dios nos dio a todos la misma medida de fe.

En Gálatas 2:20, Pablo dice, "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí, y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mi." Pablo dice que él usa la fe de Jesús. Tú tienes la misma cantidad de fe que Jesús tiene. Eso debería ser suficiente.


Andrew Wommack

1 comentario:

Verónica dijo...

Queridos hermanos, este blog es de mucha bendición. Les animo a seguir traduciendo.
Si es posible alguno que hable sobre la soberanía de Dios.

Dios los bendiga!