Mostrando entradas con la etiqueta Jeremías 29. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jeremías 29. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de febrero de 2010

Cómo Fluir En Los Dones Del Espíritu Santo

Cómo Fluir En Los Dones Del Espíritu Santo
escrito por Andrew Wommack


Yo creo que una de las principales razones por las que el cuerpo de Cristo no ha tenido un mayor impacto en nuestra generación hoy día es por nuestro fracaso en operar en los dones del Espíritu Santo. Sin duda Jesús y los primeros apóstoles usaron esos dones como una campana, llamando a los hombres a su mensaje y confirmando que Dios era verdaderamente Aquel hablando a través de ellos.

Hebreos 2:3-4 dice,
"¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad."


El Señor dio testimonio de la veracidad de su mensaje mediante los milagros y dones del Espíritu Santo.

En Marcos 16:17-18, Jesús dijo que todos los verdaderos creyentes fluirían en lo milagroso:

"Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, ellos hablarán en nuevas lenguas; tomarán serpientes con las manos y si bebieran cualquier cosa mortífera, no les hará daño; pondrán manos sobre los enfermos y sanarán."


Si una vida Cristiana no es sobrenatural, es superficial.

Marcos continua diciendo que los mensajes basados en la Palabra de Dios serían confirmados por los signos procedentes:

"Y el Señor, después que les habló fue recibido arriba en el cielo y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que las seguían. Amen."

Incluso Jesús dijo,
"Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis " (Juan 10:37).


Ese es un enunciado fuerte. Si aplicamos este estándar a los ministros de hoy día, a muchos no se les creería.La gran mayoría de la predicación que se hace en el nombre del Señor hoy día, se hace sin el poder del Espíritu Santo manifestándose a través de los dones del Espíritu Santo. Esta no es la forma en que el Señor pretendió que fuera.

Las denominaciones de “primera línea” han desarrollado doctrinas para lidiar con esta obvia discrepancia. Sin embargo, independientemente de lo racional, es absurdo pensar que podemos ser efectivos sin el poder del Espíritu Santo confirmando la predicación de la Palabra de Dios. Si Jesús y los primeros apóstoles necesitaban validar su prédica, ¿cómo podemos nosotros hacer menos?Incluso las iglesias no-denominativas se han alejado de ministrar en los dones del Espíritu Santo. Los dones que operan en la mayoría de las iglesias “llenas de Espíritu” son simplemente palabras de exhortación y profecía. Hay mucho más.

El Señor ha usado los dones del Espíritu Santo grandiosamente en mi vida y ministerio para confirmar Su Palabra. Contadas son las veces en que las personas continuaron escépticas después de oír mi enseñanza, pero la demostración del poder de Dios a través de sus dones los convirtió en creyentes. Es como si la enseñanza llenara sus bocas con la Palabra de Dios, entonces los dones del Espíritu Santo les da una palmada en la espalda haciendo que se la engullan. ¡Aleluya!

Uno de los pasos más importantes para fluir en los dones del Espíritu Santo es desearlos vehementemente. Pablo lo dijo en la 1 de Corintios 12:31,
"Procurad, pues, los mejores dones."


El repitió ese pensamiento en 1 de Corintios 14:1 cuando dijo,
"Procurad (desead) los dones espirituales."


Otra forma de decir esto es, mientras tu puedas vivir sin fluir en los dones del Espíritu Santo, lo harás. Tu tienes que buscar estos dones con todo tu corazón (Jer. 29:13).También es muy importante comprender que los dones del Espíritu Santo siempre están fluyendo. Dios no los “enciende” y “apaga”. Somos nosotros quienes estamos “encendidos” o “apagados”. Para mucha gente este es un enunciado asombroso y uno que raya en blasfemia para algunas personas, pero este enunciado es verdad. El Señor está siempre listo para fluir a través de nosotros en los dones del Espíritu Santo.

Es como orar en lenguas. Una vez que tenemos el bautismo del Espíritu Santo, no tenemos que esperar a que llegue a nosotros la unción del Espíritu Santo para hablar en lenguas. Podemos orar en lenguas en cualquier momento. No somos nosotros los que encendemos al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está siempre encendido y dándonos la habilidad de hablar en lenguas. Por lo tanto, cada vez que nosotros nos encendemos, el don de lenguas está ahí para permitirnos comunicarnos con nuestro Padre celestial. ¡Alabado sea el Señor! Y esa es la manera que opera con todos los dones.

Recuerdo una vez que estaba enseñando estas líneas en nuestro Charis Bible College. Uno de los estudiantes dijo, "Entonces, ¿estás diciendo que tu puedes fluir en los dones del Espíritu Santo en cualquier momento? " Yo respondí, "Es correcto y te lo probaré." Entonces yo empecé a caminar por cada pasillo y simplemente empecé a “leer el correo” de los estudiantes. Yo les estaba diciendo a ellos cosas que tenían que venir del Espíritu Santo. Fue impresionante.Ninguno ha recibido todo lo que el Espíritu Santo les tiene. Por ello, el Señor siempre está buscando liberar más hacia nosotros a través de Sus dones sobrenaturales. En el momento en que nos ponemos en modo de ser Su canal, Sus dones fluirán. La vieja doctrina “Pentecostal” de que la unción viene y va no es una verdad del Nuevo Testamento. La Primera de Juan 2:27 dice,
"Pero la unción que recibisteis de El permanece en vosotros."


Otra gran verdad acerca de fluir en los dones del Espíritu Santo es lo que John Osteen ha llamado “el flujo divino”. Y está basado en: “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Entonces, cada vez que discernimos el amor de Dios fluyendo a través de nosotros hacia alguien, es Dios alcanzándolos a través de los dones del Espíritu Santo. Todo lo que tenemos que hacer es seguir ese flujo mediante la fe.

Una ocasión cuando estaba pastoreando una pequeña iglesia en Pritchett, Colorado, mi corazón se fue hacia una mujer que estaba en el fondo del salón. Nunca la había visto antes y no había nada natural que me llamara hacia ella. Era sólo el amor de Dios fluyendo a través mío hacia ella. Sólo basándome en ese amor, le dije que Dios tenía una palabra para ella. Yo no tenía ni media palabra que decirle a ella, pero yo sabía que era el amor de Dios el que estaba fluyendo y por ende, Dios y Sus dones estaban fluyendo hacia ella. Yo empecé por sólo decirle “Dios te ama”. Dios entonces inundó mi mente con cosas para ministrar a esa señora.

Fue una larga palabra del Señor, pero específicamente le dije acerca de todo el pesar que ella sentía por la pérdida de alguien y que estaba confundida acerca de por qué Dios lo permitió. Yo me mantuve diciéndole “No fue Dios quien lo permitió. Fue el Destructor.” Yo dije eso muchas veces. Ella rompió en llanto y fue realmente ministrada.

Después del servicio, ella me dijo que ella recientemente había perdido a su hijo por leucemia. Ella y su esposo creyeron que Dios permitió esa enfermedad. Pero justo antes de que su hijo muriera, él tuvo una visión, vio un demonio enorme sobre su pueblo, y el Señor le dijo que el nombre de ese era el Destructor. Ellos no sabían cómo interpretarlo hasta que yo les hablé a través de los dones del Espíritu Santo y puso todo en orden. Ellos fueron liberados.

Esta era la palabra de conocimiento y la palabra de sabiduría en operación. Dios me dio el conocimiento de lo que había pasado y luego me dio las palabras de sabiduría para instruirles en cómo manejar esa pena. Todo esto vino puesto que yo seguí el amor que sentí en mi corazón.

Esto nos ha pasado a todos nosotros, pero la mayoría de las veces no entendemos que es un don del Espíritu Santo y nos perdemos una oportunidad. Yo aprendí esto a la mala.Había un hombre que fue mi director juvenil cuando yo era un muchachito. El dejó nuestra iglesia Bautista antes de que yo fuera adolescente y yo escuché cómo el fue bautizado en el Espíritu Santo y estaba viendo ocurrir grandes milagros. El tenía un salón en su iglesia que estaba lleno de sillas de ruedas, muletas y andaderas de la gente que se sanaba y ya no las necesitaba.

Durante un periodo de tres o cuatro meses, yo a menudo pensaba sobre este hombre. Usualmente era mientras yo estaba en oración que él me venía a la mente, y yo sentía la compasión de Dios hacia él. Entonces sólo me preguntaba que estaría ocurriendo con él y luego descartaba esos pensamientos. Más tarde, me enteré que murió un accidente raro donde una hormiga roja le mordió el pulgar.Tan pronto como supe de su muerte, supe que la razón por la que yo lo pensaba tan a menudo es porque el Señor estaba tratando de que yo intercediera por el. Una década más tarde, conocí al hijo de este hombre y le confesé mi fracaso en orar por su papá. El me dijo que yo era al menos la doceava persona que le decía una historia similar. El Señor ha impresionado a muchos de nosotros por interceder por este hombre, pero ninguno de nosotros reconoció que era el Señor.

Es imperativo que aprendamos a reconocer y fluir en los dones del Espíritu Santo. No es sólo una bendición para nosotros, sino que las vidas de otras personas pueden depender de ello. Tu estás cargando el milagro de alguien. No lo dejes dentro de ti. Tienes que aprender a liberarlo.

Hay mucho más que el Señor me ha mostrado acerca de fluir en los dones del Espíritu Santo. Este artículo no se aproxima a cubrir todo el material que tengo en las series entituladas How To: Flow in the Gifts of the Holy Spirit. Realmente te animo a que obtengas esta enseñanza y comiences a moverte sobrenaturalmente en una nueva manera por completo.El nuevo álbum de tres partes está enlazado con ejemplos personales de cómo el Señor me ha usado en los dones. Comparto cómo aprendí a reconocer y responder a los dones de Dios en una forma tan práctica que sé que te ayudará a que tú hagas lo mismo. Es una enseñanza muy práctica acerca de un estilo de vida sobrenatural.

¡Es asombroso!

Andrew Wommack

martes, 17 de junio de 2008

¡Tu Tienes Un Destino!

¡Tu Tienes Un Destino!
By Andrew Wommack

En nuestra sociedad crecientemente humanística, la mayoría de la gente ha perdido el sentido del destino. Y para aquellos quienes creen que tienen un destino, específicamente los creyentes, la mayoría tampoco tienen ni idea de lo que es o creen que en la soberanía de Dios, El va a hacer que todo pase en Su propio tiempo.

Esto se vuelve muy obvio cuando yo ministro sobre el tema. Yo daré una invitación al preguntar “¿Cuántos de ustedes aquí no saben de cierto cuál es la voluntad de Dios para su vida?” No es inusual el ver que el noventa por ciento de las personas, o más, se ponen de pie. Me parece que esto es trágico. No tiene por qué ser así.

Tu fuiste creado por Dios, tu no evolucionaste. Y tu fuiste creado con un destino específico. Pero antes de que yo diga algo más sobre ello, quiero contar un error extremo que ocurre hoy día en el cuerpo de Cristo. Es una forma de pensar que evita que la gente descubra y cumpla su destino.

Hay algunos quienes creen que Dios, en Su soberanía, controla todo en la vida. Ellos creen que cualquiera que sea Su voluntad ocurrirá y que nada ocurre a menos que Dios así lo desee. Si eso es cierto, entonces ellos están atribuyendo a Dios cada tragedia, deformidad congénita, corazón roto, divorcio, ataque terrorista, todo el odio, el homicidio y cualquier otra cosa que tu puedas pensar.

Eso no es cierto. La Escritura claramente enseña que Dios ha dado al hombre la autoridad para tomar sus propias decisiones y hacer elecciones. No es una cuestión de la soberanía de Dios, es una cuestión de en quién nos apoyamos cuando tomamos decisiones.

Proverbios 3:5 dice,

“Confía en el Señor con todo tu corazón; y no te apoyes en tu propia inteligencia.”

Cuando nosotros empezamos a confiar en y a basarnos en nuestro propio entendimiento y empezamos a exaltar nuestra propia sabiduría por sobre la sabiduría de Dios, nosotros le abrimos la puerta a las tragedias.

Yo creo en la soberanía de Dios, con su propio significado. Pero es importante comprender que Dios no está orquestando nuestras vidas como piezas en un tablero de ajedrez. El ha predeterminado un plan y un propósito muy específico para la vida de cada persona. No obstante, tu tienes que hacer la elección.

¿Buscarás el destino de Dios para tu vida y entonces lo harás, o insistirás en hacer lo tuyo? Desafortunadamente, en nuestra sociedad auto indulgente, la respuesta a esa pregunta ha sido el hacer cada quien lo suyo. Esa es la razón por la que creo que mucha gente ha adoptado la evolución.

La Evolución no es un hecho. Es una simple teoría que convenientemente remueve toda la responsabilidad personal y la lealtad hacia un creador.

Aun cuando la evolución no sea un tema para la mayoría de los Cristianos, ellos todavía van por la vida hacienda lo suyo. Entonces, cuando todo sale mal, ellos vienen a Dios para preguntarle por qué El permitió que eso ocurriera. Dios no es la fuente de sus problemas, y tanto como me guste culpar al diablo, él tampoco lo es. , Es su propio egocentrismo el que conduce a que nosotros tengamos la experiencia de pena.

Dios te hizo con un propósito en la mente, y tu solo tienes una oportunidad, una vida en la que lo vas a cumplir. No importa cuan talentoso o cuan dotado seas, nunca vas a alcanzar tu total potencial sino hasta que te des cuenta de que tu tienes un destino y estás dispuesto a buscar a Dios con todo tu corazón para cumplirlo.

Antes de que tu nacieras, antes de que tu siquiera demostraras algún talento o habilidad, Dios te creo para un propósito con un destino. Mira estas escrituras.

Jeremías 1:5 dice,

“Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocí; y antes de que nacieses, te tenía consagrado: yo profeta de naciones te constituí.”

En Gálatas 1:15 leemos,

“Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia.”

Ambos el Profeta Jeremías y el Apóstol Pablo sabían que Dios tenía un plan predeterminado para sus vidas, donde todos sus dones, habilidades y talentos serían usados.

También sabemos de la Escritura que Juan el Bautista fue llenado con el Espíritu Santo mientras el era, lo que el mundo llamaría, un feto de seis meses. Yo personalmente odio esa palabra porque es un intento para deshumanizar a un niño. Dios no llenó un trozo de tejido, El llenó un ser humano viviente.

A través de la Escritura hay muchos ejemplos de los planes preordenados de Dios para las personas y nosotros sabemos que El no hace distinción de personas (Hechos 10:34). Entonces lo que El ha hecho por otros, El hará y ha hecho para ti.

Cumpliendo la voluntad de Dios en tu vida comienza con el entendimiento de que es sabio el conocer Su voluntad. Lo siguiente es entender que tu no fuiste creado para ser auto-suficiente, sino dependiente de Dios.

Efesios 5:17 dice,

“No actúen tontamente; procuren entender cuál es la voluntad del Señor.”

La Biblia dice en Jeremías 10:23,

“Señor, yo sé que el hombre no es dueño de su vida, que no tiene dominio sobre su destino.”

Efesios 5:17 es una orden directa. El no la hubiera dado si no fuera posible conocerla. Eso sería injusto. Algunos de los que leen esto se ofenden, pero si tu no conoces la voluntad de Dios, tu no estás actuando sabiamente.

Dios nunca te creo para ser independiente; El te creo para que tu dependieras de El. Esa es la razón no está en una persona el dirigir su propia vida. Permíteme darte un ejemplo.

¿Qué ocurriría si tu fueras contratado por una empresa que no tuviera descripciones de puestos para nadie? ¿Te puedes imaginar el caos y conflicto que ocurriría si las actividades diarias de todos los empleados, incluyendo las tuyas, se dejaran a la discreción de cada individuo? Sería un desastre.

De alguna manera, eso es básicamente lo que está ocurriendo en la sociedad de hoy en día -la gente está haciendo lo suyo. Sin la dirección de Dios, la gente se encuentra así misma incompleta, improductiva y plagada con todo tipo de problemas auto-inflingidos.

Dios tiene un propósito para tu vida, El tiene un destino para que tu lo cumplas, pero Satanás quiere, matar, robar y destruir ese plan. Tu puedes elegir. ¿Ganará Dios en tu vida, o el Diablo? Si las cosas te están saliendo mal, yo puedo garantizarte que no es Dios quien provocó que eso ocurriera.

Jeremías 29:11 dice,

“que bien me sé los pensamientos que pienso sobre vosotros -dijo el Señor- pensamientos de paz, y no de desgracia, de daros un porvenir de esperanza.”

Los planes de Dios para tí son todo el bien, no el mal. Entonces, si tu vida es un desastre es porque tu no has seguido Su plan. Pero no pierdas esperanza, porque Dios no está enojado. El final que el tiene para ti no ha cambiado. El es capaz de definir un curso desde donde estás ahora mismo hacia donde El quiere que tu estés.

No me importa lo que ha ocurrido o que tan alejado del camino estés, Dios te puede poner de vuelta en el trayecto. Todo acerca de tí fue creado por Dios para que tu pudieras cumplir tu destino con el final esperado. Tus dones, tus talentos, la forma en la que miras, tu raza e incluso donde naciste tiene un rol en Su plan. Tu no fuiste un accidente. La Biblia dice que Dios te conocía antes de que estuvieras en el vientre de tu madre.

Una vez que descubras el plan de Dios para tu vida, el lleva consigo una habilidad supernatural y una unción que ocasionará que tu florezcas. Tu ya no estás trabajando desde sólo tu propia habilidad y talento, sino que estás operando desde la obediencia y ahí es donde se encuentra la bendición y la unción de Dios.

Antes de descubrir el propósito de Dios para mi vida y usar Su habilidad para cumplirlo, yo tenía miedo de hablar en público en la clase Dominical de quince personas. Una de las primeras veces en que me pidieron que predicara, prepare tres mensajes y los prediqué todos en cinco minutos. Fue patético. Pero una vez que me volví dependiente del Señor, El empezó a ministrar a través mío y mi ministerio empezó a florecer.

Cumplir tu destino empieza con conocer el plan de Dios para tu vida. Pero, mientras tu puedas vivir sin conocer Su voluntad para tu vida, lo harás. Estoy convencido de que tu no puedes encontrarlo accidentalmente, tu necesitas buscarlo con todo tu corazón. Y cuando lo encuentres, ese es solo el principio.

Por ello es que recientemente completé una nueva serie intitulada “Cómo Cumplir Tu Destino”. Esta serie te llevará a aprender la voluntad de Dios para cumplirla y a conocer la voluntad general de Dios y a discenir Su voluntad específica para ti.

Tu también aprenderás que las decisiones sí determinan tu destino, entonces es importante tomar buenas decisiones. Las malas han ciertamente desencarrilado los destinos de mucha gente. Existe una forma correcta y una incorrecta de tomar decisiones. Esta enseñanza te ayudará a aprender a tomar las correctas.

Después de la salvación, este debiera ser el objetivo más importante de tu vida. Así que no esperes más -empieza a buscar a Dios ahora.

Andrew Wommack

Cómo Fluir en los Dones del Espíritu Santo

Cómo Fluir En Los Dones Del Espíritu Santo

escrito por Andrew Wommack

Yo creo que una de las principales razones por las que el cuerpo de Cristo no ha tenido un mayor impacto en nuestra generación hoy día es por nuestro fracaso en operar en los dones del Espíritu Santo.
Sin duda Jesús y los primeros apóstoles usaron esos dones como una campana, llamando a los hombres a su mensaje y confirmando que Dios era verdaderamente Aquel hablando a través de ellos.

Hebreos 2:3-4 dice,

"¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y dones del Espíritu Santo según su voluntad."
El Señor dio testimonio de la veracidad de su mensaje mediante los milagros y dones del Espíritu Santo.

En Marcos 16:17-18, Jesús dijo que todos los verdaderos creyentes fluirían en lo milagroso:

"Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, ellos hablarán en nuevas lenguas; tomarán serpientes con las manos y si bebieran cualquier cosa mortífera, no les hará daño; pondrán manos sobre los enfermos y sanarán."
Si una vida Cristiana no es sobrenatural, es superficial.


Marcos continua diciendo que los mensajes basados en la Palabra de Dios serían confirmados por los signos procedentes:

"Y el Señor, después que les habló fue recibido arriba en el cielo y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que las seguían. Amen."


Incluso Jesús dijo,
"Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis "
(Juan 10:37).
Ese es un enunciado fuerte. Si aplicamos este estándar a los ministros de hoy día, a muchos no se les creería.

La gran mayoría de la predicación que se hace en el nombre del Señor hoy día, se hace sin el poder del Espíritu Santo manifestándose a través de los dones del Espíritu Santo. Esta no es la forma en que el Señor pretendió que fuera.

Las denominaciones de “primera línea” han desarrollado doctrinas para lidiar con esta obvia discrepancia. Sin embargo, independientemente de lo racional, es absurdo pensar que podemos ser efectivos sin el poder del Espíritu Santo confirmando la predicación de la Palabra de Dios. Si Jesús y los primeros apóstoles necesitaban validar su prédica, ¿cómo podemos nosotros hacer menos?

Incluso las iglesias no-denominativas se han alejado de ministrar en los dones del Espíritu Santo.
Los dones que operan en la mayoría de las iglesias “llenas de Espíritu” son simplemente palabras de exhortación y profecía. Hay mucho más.

El Señor ha usado los dones del Espíritu Santo grandiosamente en mi vida y ministerio para confirmar Su Palabra. Contadas son las veces en que las personas continuaron escépticas después de oír mi enseñanza, pero la demostración del poder de Dios a través de sus dones los convirtió en creyentes. Es como si la enseñanza llenara sus bocas con la Palabra de Dios, entonces los dones del Espíritu Santo les da una palmada en la espalda haciendo que se la engullan. ¡Aleluya!

Uno de los pasos más importantes para fluir en los dones del Espíritu Santo es desearlos vehementemente. Pablo lo dijo en la 1 de Corintios 12:31,

"Procurad, pues, los mejores dones."
El repitió ese pensamiento en 1 de Corintios 14:1 cuando dijo,

"Procurad (desead) los dones espirituales."
Otra forma de decir esto es, mientras tu puedas vivir sin fluir en los dones del Espíritu Santo, lo harás. Tu tienes que buscar estos dones con todo tu corazón (Jer. 29:13).

También es muy importante comprender que los dones del Espíritu Santo siempre están fluyendo. Dios no los “enciende” y “apaga”. Somos nosotros quienes estamos “encendidos” o “apagados”. Para mucha gente este es un enunciado asombroso y uno que raya en blasfemia para algunas personas, pero este enunciado es verdad. El Señor está siempre listo para fluir a través de nosotros en los dones del Espíritu Santo.

Es como orar en lenguas. Una vez que tenemos el bautismo del Espíritu Santo, no tenemos que esperar a que llegue a nosotros la unción del Espíritu Santo para hablar en lenguas. Podemos orar en lenguas en cualquier momento. No somos nosotros los que encendemos al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está siempre encendido y dándonos la habilidad de hablar en lenguas. Por lo tanto, cada vez que nosotros nos encendemos, el don de lenguas está ahí para permitirnos comunicarnos con nuestro Padre celestial. ¡Alabado sea el Señor! Y esa es la manera que opera con todos los dones.

Recuerdo una vez que estaba enseñando estas líneas en nuestro Charis Bible College. Uno de los estudiantes dijo, "Entonces, ¿estás diciendo que tu puedes fluir en los dones del Espíritu Santo en cualquier momento? " Yo respondí, "Es correcto y te lo probaré." Entonces yo empecé a caminar por cada pasillo y simplemente empecé a “leer el correo” de los estudiantes. Yo les estaba diciendo a ellos cosas que tenían que venir del Espíritu Santo. Fue impresionante.

Ninguno ha recibido todo lo que el Espíritu Santo les tiene.
Por ello, el Señor siempre está buscando liberar más hacia nosotros a través de Sus dones sobrenaturales. En el momento en que nos ponemos en modo de ser Su canal, Sus dones fluirán. La vieja doctrina “Pentecostal” de que la unción viene y va no es una verdad del Nuevo Testamento. La Primera de Juan 2:27 dice,

"Pero la unción que recibisteis de El permanece en vosotros."

Otra gran verdad acerca de fluir en los dones del Espíritu Santo es lo que John Osteen ha llamado “el flujo divino”. Y está basado en: “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Entonces, cada vez que discernimos el amor de Dios fluyendo a través de nosotros hacia alguien, es Dios alcanzándolos a través de los dones del Espíritu Santo. Todo lo que tenemos que hacer es seguir ese flujo mediante la fe.

Una ocasión cuando estaba pastoreando una pequeña iglesia en Pritchett, Colorado, mi corazón se fue hacia una mujer que estaba en el fondo del salón. Nunca la había visto antes y no había nada natural que me llamara hacia ella. Era sólo el amor de Dios fluyendo a través mío hacia ella. Sólo basándome en ese amor, le dije que Dios tenía una palabra para ella. Yo no tenía ni media palabra que decirle a ella, pero yo sabía que era el amor de Dios el que estaba fluyendo y por ende, Dios y Sus dones estaban fluyendo hacia ella. Yo empecé por sólo decirle “Dios te ama”. Dios entonces inundó mi mente con cosas para ministrar a esa señora.

Fue una larga palabra del Señor, pero específicamente le dije acerca de todo el pesar que ella sentía por la pérdida de alguien y que estaba confundida acerca de por qué Dios lo permitió. Yo me mantuve diciéndole “No fue Dios quien lo permitió. Fue el Destructor.” Yo dije eso muchas veces. Ella rompió en llanto y fue realmente ministrada.

Después del servicio, ella me dijo que ella recientemente había perdido a su hijo por leucemia. Ella y su esposo creyeron que Dios permitió esa enfermedad. Pero justo antes de que su hijo muriera, él tuvo una visión, vio un demonio enorme sobre su pueblo, y el Señor le dijo que el nombre de ese era el Destructor. Ellos no sabían cómo interpretarlo hasta que yo les hablé a través de los dones del Espíritu Santo y puso todo en orden. Ellos fueron liberados.

Esta era la palabra de conocimiento y la palabra de sabiduría en operación. Dios me dio el conocimiento de lo que había pasado y luego me dio las palabras de sabiduría para instruirles en cómo manejar esa pena. Todo esto vino puesto que yo seguí el amor que sentí en mi corazón.

Esto nos ha pasado a todos nosotros, pero la mayoría de las veces no entendemos que es un don del Espíritu Santo y nos perdemos una oportunidad. Yo aprendí esto a la mala.

Había
un hombre que fue mi director juvenil cuando yo era un muchachito. El dejó nuestra iglesia Bautista antes de que yo fuera adolescente y yo escuché cómo el fue bautizado en el Espíritu Santo y estaba viendo ocurrir grandes milagros. El tenía un salón en su iglesia que estaba lleno de sillas de ruedas, muletas y andaderas de la gente que se sanaba y ya no las necesitaba.

Durante un periodo de tres o cuatro meses, yo a menudo pensaba sobre este hombre. Usualmente era mientras yo estaba en oración que él me venía a la mente, y yo sentía la compasión de Dios hacia él. Entonces sólo me preguntaba que estaría ocurriendo con él y luego descartaba esos pensamientos. Más tarde, me enteré que murió un accidente raro donde una hormiga roja le mordió el pulgar.

Tan pronto como supe de su muerte, supe que la razón por la que yo lo pensaba tan a menudo es porque el Señor estaba tratando de que yo intercediera por el.
Una década más tarde, conocí al hijo de este hombre y le confesé mi fracaso en orar por su papá. El me dijo que yo era al menos la doceava persona que le decía una historia similar. El Señor ha impresionado a muchos de nosotros por interceder por este hombre, pero ninguno de nosotros reconoció que era el Señor.

Es imperativo que aprendamos a reconocer y fluir en los dones del Espíritu Santo. No es sólo una bendición para nosotros, sino que las vidas de otras personas pueden depender de ello. Tu estás cargando el milagro de alguien. No lo dejes dentro de ti. Tienes que aprender a liberarlo.

Hay mucho más que el Señor me ha mostrado acerca de fluir en los dones del Espíritu Santo. Este artículo no se aproxima a cubrir todo el material que tengo en las series entituladas How To: Flow in the Gifts of the Holy Spirit. Realmente te animo a que obtengas esta enseñanza y comiences a moverte sobrenaturalmente en una nueva manera por completo.

El nuevo álbum de tres partes está enlazado con ejemplos personales de cómo el Señor me ha usado en los dones. Comparto cómo aprendí a reconocer y responder a los dones de Dios en una forma tan práctica que sé que te ayudará a que tú hagas lo mismo.
Es una enseñanza muy práctica acerca de un estilo de vida sobrenatural. ¡Es asombroso!

Andrew Wommack